5 de julio 2011 - 00:00

Cupones bursátiles

Ingresados al segundo semestre, el primer paso dado fue en positivo -en precios-, aunque queda la cuenta pendiente en la columna de los negocios.

No fue muy distinta la cuenta para el volumen promedio por rueda de junio respecto de lo muy pobre anterior. Y al iniciar julio, tampoco el desempeño del viernes se lució por lo que se generó en órdenes. Si un muy antiguo proverbio de las Bolsas era que «el mercado siempre es el mismo, sólo cambian los bolsillos...», bien podría parafrasearse para ilustrar que todo ha seguido igual, salvo el cambio de signo en los precios y los índices. En tanto, hicimos un repaso con las relaciones clásicas que siempre tienen vigencia, acerca del plantel accionario y las condiciones que muestran los papeles, respecto de las variables para medirlas.

En nuestra humilde opinión, todo lo que se diga acerca de «baratas» -un recurso «marketinero» desde siempre utilizado- es mejor dejarlo de lado. Hay muchos títulos que si tienen buenas relaciones desde sus balances, también poseen precios acordes con ellos. Y, en general, no es sencillo hallar acciones que estén actuando debajo del valor técnico, valor libros, una de las señales ostensibles, en las zonas donde sí se podía ensayar el argumento de lo «barato», para que actúe de estímulo.

Seguramente que con el debilitado curso local de 2011, existe la posibilidad de analizar y llegar a un grupo de papeles, no muchos, que reúnan la verdadera figura de ser tentadores para comprar, esperar, guardar, cosechar con el tiempo necesario. Y en tal caso, tener un buen vehículo para defenderse de la depreciación inflacionaria sobre el dinero. Un tipo de «ahorro» -palabra abolida en este «modelo» que se ensaya- con potencial para poder no solamente equiparar, sino ganarle a la erosión.

La opinión que simplemente dejamos registrada, por oposición a los que todo lo ven «barato», o que mencionan ciertos títulos por sus ganancias -sin relacionarlos con su cotización-, es que seleccionando con criterio, tanto por tipo de rubro como por solidez patrimonial, prestigio de directorios, más lo que contengan en ganancia presente y reservas acumuladas, una pequeña cartera se puede construir. Y lanzarla a luchar contra las inclemencias, externas y locales, que la tendencia deberá afrontar. Para después, sólo después, disfrutar del fruto maduro y venderlo, ganando.

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