27 de julio 2011 - 00:00

Cupones bursátiles

Era tan previsible el desarrollo de la rueda del lunes (otro inicio de semana ya visto por tercera vez, en julio) que desde el comienzo de las operaciones solamente se veían los cascos asomando detrás de las trincheras. Los chinos, abriendo antes y cayendo en picada del 3%, despejaban las últimas dudas -de los más optimistas- y éste lunes era una de esas ruedas ideales para... ganar a la baja. Tan simple como eso, pero seguirá costando que el inversor -inclusive muchos que se dicen «analistas», o «administradores de carteras»- posea la misma dinámica para actuar con el mercado invertido. Si se tiene por delante un trayecto alcista, se ganará comprando. Si éste es a la inversa, se operará vendiendo (si después se recobrará la posición, de ser apreciada, a precios más abajo). No importa al capital invertido, ni al bolsillo que siempre necesita estar mimado con beneficios de qué plano del mercado se lo extrajo. De allí proviene aquella maravillosa sentencia: «El mercado siempre es el mismo, lo que cambia son los bolsillos...».

En general, y mucho más en nuestro medio donde no existieron legendarios «bajistas» (como en los años más picantes de Wall Street), no existe la debida preparación -por una parte- ni la necesaria predisposición para poder actuar dinámicamente y en la ofensiva, si es que no se presenta un escenario en positivo. Nos animamos a agregar que lo que más enseña, desde todo punto de vista, para adquirir la sapiencia de operar en Bolsa: la tendencia mala, la floja, el ciclo adverso, que es donde la mayoría huye despavorida y liquida posiciones a modo de tierra arrasada. Si vende es para apartarse y quedarse lejos, maldiciendo...

Como se viene desarrollando 2011 en activos de riesgo, hay un escenario para los que saben: pegar retrocediendo. No como el mal boxeador, que se refugia en las sogas para que le den una paliza. Sí como el púgil talentoso que mientras da pasos hacia atrás contragolpea de modo permanente.

En los cursos, en las teorías, en muchos libros al respecto, se suele desarrollar la mente inversora para captar beneficios: en ciclos de bonanza. De esos que sirven para el engaño, creyendo muchos que son «genios» del mercado porque ganaron donde es más fácil ganar que perder. La clave del lunes era vender y recomprar, hasta en el mismo día. (Usa los dos perfiles definen a un buen goleador).

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