- ámbito
- Edición Impresa
Cupones bursátiles
En un medio como el nuestro, es difícil creer en políticas espontáneas tan generosas como para premiar a las minorías con suculentos repartos. Ni siquiera en zonas de bonanza de los ciclos, por los menos de normalidad, las compañías se han desprendido alegremente de sus beneficios acumulados, o sus reservas. Para que esto se esté percibiendo de manera tan frecuente, y en condiciones de escenario sumamente complicados, indescifrable en cuanto a saber qué espera al mundo económico, otras razones deben estar primando. Y si algunas lo han hecho bajo presiones evidentes -donde participa el porcentaje de ANSES- en las otras, no surge el motivo para implementar políticas de repartos tan agresivas, en efectivo.
Insistimos en la aprecia-ción de que aquello que puede resultar un «dulce» para el inversor común, si el panorama se complica más, puede resultar un tránsito por sociedades que vuelvan a recurrir al endeudamiento, ante la necesidad de fondos.
La no coincidencia entre el tiempo borrascoso que se vive, y se avecina, con el tipo de política de dispersar lo ahorrado, es lo que promueve que nos sintamos curiosos, sobre el particular. (En época donde es poco lo que se entiende).


Dejá tu comentario