14 de febrero 2012 - 00:00

Cupones bursátiles

Los legisladores aprueban el ajuste pedido, las calles están en llamas, Grecia es un choque total entre la sociedad y sus gobernantes de turno. Esto era lo que se veía repicando en las pantallas del domingo, pero en esos momentos la pregunta era: ¿a qué le harían caso los mercados? ¿Cuál de las dos postales sería la que iba a deslizarse, desde los cómodos escritorios de los supuestos analistas? En tanto, el simple inversor debe acumular la información pura, los hechos, para sacar sus propias conclusiones. Tantas veces se han visto cambiadas en los mensajes las reales causas, hasta llegar a pasar malo por bueno con absoluta desfachatez, que los «hacedores de imagen» tienen que ser dejados de lado.

Humilde sugerencia, porque los acontecimientos prometen seguir estando de continuo y por más que se intente desviar la atención sobre su gravedad, o suavizarlo con datos de menor cuantía, lo que importa es la tendencia de fondo. Solamente modificable, por principios de soluciones de fondo. En superficie todo se ha tornado negociable, a tal punto que con un mundo que sigue en plena crisis -por donde se lo mire- los indicadores bursátiles han venido dando positivo, en un mes y medio de trayecto.

Lo de Grecia cala hondo, debe meter miedo, más allá de que esté focalizado en un país. Porque la propagación de sociedades que se alteren y se pongan en actitud belicosa, sumamente agresiva contra los gobernantes, puede ir recorriendo Europa entera.

Y los «acuerdos» firmados por formalidad no poseen ningún tipo de respaldo, ni de garantías que lo escrito se lleve a la práctica. Ya se viene de confecciones -justamente de un alto funcionario griego- donde se firmaron medidas a cumplir en 2010 que ni siquiera habían sido leídas. No es invento periodístico, ni especulación basada en muchos ejemplos del pasado

-donde la Argentina figura en muchos casos-, sino en simples palabras del funcionario, que reconoció haber hecho eso en su momento. Ahora, con las calles prendidas fuego, tanto menos importará lo votado y lo suscripto. Los países no quieren ser disciplinados, ni puestos en caja, ni admiten medidas que vengan desde afuera. Queda claro en todas partes y preparando incendios próximos, con economías tan salidas de marco.

Así arrancaba la semana global, con la incógnita de ver qué versión iba a ser tratada de vender y qué respuesta llegaba de los índices. Trámite sumamente movido, es la apuesta segura. Lo demás, un acertijo...

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