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Cupones bursátiles
El juego tan bien calibrado de otorgar una semana de alzas, por otra de baja, sin abandonar nunca el esquema y moviéndose dentro de un microclima que desconoció la ligazón con el exterior y hasta se burló de ella (produciendo aumentos y repuntes notables, en medio de caídas globales): no pudo ser simple obra de las «fuerzas del mercado» puras, naturales, espontáneas. Y hubo en el recorrido, en medio de éste, dos capítulos rozando el disparate: ver una pendiente de más del 7% en una semana, contestada con un rebote del 9,5% (en sólo cuatro ruedas de semana corta). Después, dejando que el índice rodara sin miramientos y para culminar el mes sin poder poseer un saldo positivo, pero apenas un 0,67% de negativo. La gran deserción de participantes cada vez más hace a nuestro recinto un sistema bursátil fácilmente gobernable, desde algunas pocas manos «fuertes», capaces de desplazar las fichas del tablero a plena voluntad. Y en otros momentos del ejercicio, ya en primera semana del año, esto se pudo percibir en un vuelo corto de pocas ruedas. Hasta que en mayo, la dirección por «control remoto» pareció ser ensayada a lo largo de todo un mes. ¿Qué no podrá imaginarse hacia adelante?; cualquier dibujo cabe y por el plazo que se desee. Una especie de carrera mortal, para los que no estén advertidos sobre caídas y rebotes y que nada más se mueven aplicando criterios racionales para actuar. No nos devoramos la simple idea de que un mercado que da señales de abatimiento y de no poseer freno para enfrentar las bajas, desde el día siguiente luzca rejuvenecido y exuberante, en tren de alimentar subas espectaculares. Y sin que nada hubiera mediado en el contexto para cambiar la dirección. Y una vez arriba, y con potencia en sus mejoras, súbitamente vea que todo se deshace nuevamente.
Las carteras que accedieron con el paso justo, en cada etapa, deben haber realizado enormes diferencias al mes pasado. Dineros que cambiaron de bolsillos, un índice que mostró un saldo «milagros» y por delante: un terreno de espinas y rosas plásticas.


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