10 de julio 2012 - 00:00

Cupones bursátiles

Volvemos al ruedo y sabiendo qué es lo sucedido ayer en los demás mercados. Hasta hace cierto tiempo, esto era una ventaja de juego: porque los operadores tenían bastante claro cuál sería la tónica de la rueda, en virtud de lo realizado por lo demás «a priori».

En el verdadero revoltijo actual, donde las noticias se maquillan y los argumentos se retuercen, cada desarrollo posee una vida propia. Pudiendo estar, o no, acorde con lo hecho el día anterior. Y así, el haber quedado afuera en el inicio de la semana es una moneda de dos caras, pudiendo resultar a favor, o en contra. Si los demás subieron y el Merval quiere pasar a «cobrar», con un día de retardo, acaso en el recorrido de hoy afuera todo se da vuelta y ni se puede cobrar lo atrasado, cuando hay que plegarse a lo nuevo. En el caso inverso, a veces se han eludido «pagos» por pérdidas del exterior de un día, asociándose a un cariz positivo, en la fecha en que reingresamos. En tal caso, un negocio redondo: evitar la baja primero y sumar junto con la caravana en el día después.

Repasando lo que se decantó en diversas notas, comentarios, de los medios en el fin de semana -muchos provenientes de los lugares de origen, los que semblantean aquello que palpa en los distintos países, lo que quedó fue un lamento global, un desfile de economías y sociedades en serios problemas. También en otras épocas, los mercados reflejaban tales realidades del contexto y era posible «adivinarle» la tónica que llevarían, al menos por cierto lapso. Pero, en lo actual, la dirección que tomen los índices se resuelve más en los escritorios de los «hacedores de imagen», complementado con las carteras polarizadas que siguen participando en circuitos de Bolsa que acusan una fantástica deserción de almas comunes, de inversores normales, de los que tomaban activos como renta y formaban el gran colchón popular, en todas partes.

No hemos visto, no sabemos si en los Estados Unidos -que todo lo convierten en un ratio y un porcentual- se difundieron datos de la cantidad de emigrados comunes, respecto de los que habían participado antes de 2007. Las únicas señales son las bajas estrepitosas de volúmenes, que se observan en toda plaza y región. Lo cierto es que al reingresar en la rueda segunda de la semana lo que suceda es tan difícil de saber, como si se tratara de pronosticar 2013. Suban a bordo, la nave parte nuevamente, y cruzar los dedos para que la moneda caiga a favor.

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