Cómo estará España, que están aceptando toda nueva disposición que le imponen, con tal de que le aflojen un tramo del «salvataje» (que Rajoy disfraza con otros términos). Y cómo estarán en Estados Unidos, para que Obama ya saque nuevamente lo del sistema de salud y el impuesto a los ricos, en un «replay». Junto con operadores de mercado que, el miércoles, se decepcionaron porque Bernanke aseguró que, por ahora, no hará llover billetes como todos estaban esperando. Quizás, a utilizar como último recurso antes de las elecciones, que vienen muy complicadas. Si se mira hacia China, a la que se indicaba como la carta salvadora de la recesión mundial, lo que llega es que bajaron sus tasas, declinan sus exportaciones y tienen que atender su propio juego. Esto, más otras bellezas de otras economías, es lo que está en superficie. Lo que todos conocemos, simplemente leyendo lo que aparece en los medios. Imaginar lo que está bullendo por debajo, que todavía se oculta o maquilla, puede que exceda toda imaginación. La representación de tales realidades, en números de los mercados, debería ser a la baja. A corrección global que acceda a un nuevo piso y que acelere la llegada a él. Pero sabemos que no sucede, que la depuración se continúa evitando y hasta se gestan reacciones, apoyadas en cualquier argumento de menor cuantía. Y está claro que existe un control riguroso, para evitar esa adecuación natural posible, pensamos, a partir de comunidades bursátiles diezmadas en su cantidad de participantes, notablemente desaparecidas las capas del tip «clase media», en tenencia de posiciones. El mercado local es solamente una «muestra gratis», dentro del concierto mundial, pero donde se dan ruedas como las del miércoles. Y que con solamente $ 27 millones de efectivo (suma que, no hace tanto, conseguía realizar una sola plaza, por sí misma) brindó el repunte cercano a un 2% (en fecha en la que casi todos bajaron). Con el simple esquema de apuntarles a los puntos sensibles del índice ponderado. Comenzando por G. Galicia, acompañada por otras dos, del quinteto de mayor peso específico. Con la decisión de una o más carteras de cierto calibre, la estrategia puede implementarse. A favor de una oferta que se mantenga tranquila, en sus bases, permitiendo que se concrete el repunte. Y ya en julio todo sigue igual camino, con las Bolsas creando su propio juego. Actuando.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario