En un informe del «IAMC» (Instituto Argentino de Mercado de Capitales, dependiente del Mercado de Valores de Bs. As.), se realizó la disección del primer semestre en nuestro medio bursátil y -seguramente- lo arrojado no sorprende a casi nadie. Esto, en cuanto a la tendencia que mostraron los diversos segmentos, la que se podía apreciar mes a mes en el devenir de los desarrollos. A través de la cuantificación, realizada por la entidad, se establece con precisión y en números pormenorizados, aquello que se advertía como una dirección y un signo. Por caso, que el total en efectivo de los negocios del semestre se hayan incrementado algo más del 10% -con $ 107.664 millones- suena a discordante: pero, la única explicación atravesó por el segmento de los «títulos públicos» (con acento en la variedad Boden, relacionados al dólar). Y tales papeles oficiales crecieron más del 18% en sus negocios. En lo que hace a los demás casilleros: todo ha ido hacia la contracción. Así como lo vemos, mes a mes, en el resumen de mercado que brinda Ambito Financiero, el monto transado en «acciones ordinarias» se redujo en casi el 17% -respecto del año previo-, los Cedear retrocedieron más del 22%, las «Obligaciones» un 14,4%, en tanto quedaron parejas con el pasado operaciones en «cauciones y pases». Caída a pique en distribuciones por «dividendos» -menos de $ 38.000 millones- que resultó casi un 34% menos que en 2011. Y, finalmente, aquello de lo que venimos hablando en varias columnas, acerca de la caída en «capitalización bursátil» (el precio de los capitales, en función de la cotización). El Instituto registró una suma de $ 141.024 millones, a finales de junio, constituyendo una baja del casi 25% en relación con finales de 2011. Pero, que es del casi 43% si se lo compara con junio, del ejercicio pasado. Es cierto que en ello participó de modo determinante la depreciación de la acción de YPF (en toda la zona de turbulencias que atravesó) y conviene remarcarlo. Pero, además de ello, si se realiza la traducción al tipo de dólares que cotiza por fuera del oficial: la división de los pesos, por tal marca, fija una depreciación cuantiosa de esos «paquetes accionarios». (Estas últimas apreciaciones son nuestras, dejando a un lado el informe del IAMC, que se limita a reflejar los números y sin abrir considerandos). Nos sigue resultando el argumento más valioso -acaso, el único- que pueda utilizarse coo seductor, para los papeles locales. (Porque, por balances, hmmm...).
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