17 de septiembre 2012 - 00:00

Cupones bursátiles

Oficialmente no lo fue, pero los anuncios tan cercanos en Europa y Estados Unidos dieron toda la impresión de una acción concertada. El Banco Europeo primero, después la convalidación por parte de Alemania, y en la misma semana la Reserva Federal terminando con la incógnita y los ambiguos mensajes de Bernanke presentando la tercera etapa de estímulos en su economía. Por una parte, complaciendo plenamente aquello que los mercados aguardaban con el rótulo de las «expectativas». Y se vio en el pasado período que los índices extrajeron un buen sustento sobre tales novedades. Por la otra, que detrás de esto -y por cierto tiempo- ya no quedan cartas ganadoras por dar vuelta. Lo que, también, le quita la atracción del suspenso, del misterio, de aquello que no pertenece a la realidad y a lo conocido pero que es uno de los combustibles más apetecidos en los mercados de riesgo. Sin esos interrogantes por resolver, a partir de hoy quedarán solamente los efectos a comprobar de las medidas tomadas en los dos continentes y casi al unísono.

A juzgar por el primer impacto, esos proyectiles no penetraron mucho en el grueso cuero de la crisis y en el cambio de ánimo de los operadores. Al menos a través de los saltos de los principales indicadores, que explotaron con cierta euforia, para después sosegarse y hasta con la nota «de color» de ver a los europeos reaccionando recién el viernes a los anuncios de la Fed por el descalce horario en las distintas regiones. Esto, de todas formas, también contiene una «desprolijidad» que es inadmisible en esta época de informática y comunicaciones, operando en tiempo real. Porque bien se podían haber armonizado los tiempos para que los europeos no se hubieran enterado de las nuevas medidas norteamericanas después de sus cierres. Tal como están las tropelías en el mundo, esa desventaja de juego a que se los sometió acaso fue más allá de la «desprolijidad» mencionada y fue así orquestado.

Quienes extrajeron los manjares más sabrosos en la semana fueron los que están alejados del centro de los acontecimientos. El Bovespa y el Merval subiendo del 6,5% a casi el 7%, quedando el Dow a una tercera parte de ello con su 2,1%. Aquí, el resucitar súbito de su caudal de negocios, aunque ya el viernes no se sostuvo el monto previo y comenzando a bajar hasta los $ 59 millones. Y con la mayoría atenuando sus aumentos de precios. Ahora, a solas con la realidad y sin expectativas se plantea otro escenario.

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