27 de septiembre 2012 - 00:00

Cupones bursátiles

 Asesores financieros: disposiciones de la «CNV» para reglamentarlo y crear un Registro de Idoneidad Profesional. Asunto que hoy nos ocupa y en el que nos internamos, sin saber si dará para una columna, o bien nos llevará por «colectoras» de la ruta principal. Fácil advertirá el lector que no optamos por lo simplemente informativo, dar los considerandos de la resolución y algunos argumentos de los funcionarios, sino que asumimos el derecho a comentar y opinar. Yendo por el final, se cita a la Ley 17.811 -que faculta a la entidad para dictar normas que regulen la actividad de las personas en el comercio de títulos valores. El detalle es que tal ley tiene más de cuarenta años de vigencia -de finales de los 60, cuando se crea la actual Comisión Nacional de Valores- y la pregunta es: ¿tanto se tardó en utilizar tal facultad?... Si hay que manifestar opinión general sobre tal decisión, creemos que está bien. De inmediato, se nos vienen a la memoria cantidad de «sabandijas», especialmente en épocas donde la Bolsa todavía existía y cuando engranaba en su ciclo de gran crecimiento, las tropelías que se cometieron. Pero ¿saca qué, amigo lector?, acreditar idoneidad a través de realizar un curso y poseer una certificación de «asesor financiero», no puede evitar que los que nacieron torcidos se enderecen. La moral, la ética, la honradez, no se adoptan en un curso. Además de tales condiciones, está el dilema de lo veraz y lo verdadero. Se puede aconsejar, asesorar, a un inversor verazmente, y que ello no resulte la verdad del mercado. Hay que tener cuidado en no hacer creer a las personas que el «asesor idóneo» es el que las hará realizar inversiones exitosas, rentables. todo dependerá de la subjetividad del que asesora y que, naturalmente, derive (o no) en un final negativo. La decisión de dar destino a su dinero siempre es potestad del inversor (también proclive a echar culpas a terceros, porque «lo asesoran mal»).

Llegado el momento -porque esto está pensado para iniciar los cursos, de 80 horas, a partir de enero 2013- resultará también interesante conocer los nombres de los docentes. Y los que poseerán el poder de otorgar las licencias profesionales, o rechazar al candidato. La Bolsa de Comercio y el Instituto de Mercado de Capitales, también la participación de la Cámara de Agentes y Sociedades de Bolsa, vienen realizando una tarea -desde mucho tiempo- para «ilustrar al soberano»: instruir y capacitar a los que deben decidir sobre su dinero, los inversores.

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