- ámbito
- Edición Impresa
Cupones bursátiles
Si lo único que afloraba en el contexto era que la disparada del dólar extraoficial (queda más elegante) resultaba el generador para reactivar precios de los títulos accionarios: pues, que lo que suceda con las «manos amigas» en el mercado del dólar debe estar en la dieta del operador bursátil como una obligación.
Acerca de los últimos aconteceres del viernes pasado, en nuestro «panorama financiero» -del lunes- se mencionaba que, a pesar de la generosa incursión, cada vez costaba más «surtir» debidamente las ansias compradoras, que recrudecían sobre el billete. Tampoco se verificaba que la salida de los depósitos -en dólares y la merma constatada en ellos- se fuera a derramar sobre la plaza marginal. Ergo, la moneda iba al atesoramiento -o la fuga- pensando más en que la escalada continúe antes que convertirlo en pesos ahora.
No es para nada agradable -al menos, para nosotros- tener que estar atentos a lo que ocurra y se diga sobre tales operaciones. Y, mucho menos, pensar que la chance y la nutriente para que las acciones retornen a las mejoras se fundamenten en un motivo que, en definitiva, resultará perjudicial para el contexto económico (y el empresario, dentro de él). Pero como existió un paralelismo entre el avance del dólar y las acciones y, después, también en la rebaja del primero coincidiendo con el declive bursátil de la pasada semana, no queda más que admitir que hubo una clara relación de causa-efecto entre ambos canales. En el historial no es novedad una relación de tal tipo, especialmente desde 1975 en adelante, cuando se dio importancia a la depreciación de los activos accionarios, en dólares, que promovieron su compra por parte de los propios «grupos de control» de las sociedades, después imitados por la gente común. No por eso debe resultar deseable beber de una «pócima» que así como hoy es sonrisa, mañana provoca el llanto. Lo frágil de todo el circuito prenuncia golpes de mercado y donde hay que saber atacar y defender, a tiempo.


Dejá tu comentario