Por momentos, da la impresión de que hay que adivinar dónde habrá de caer la «bolilla» indicando un pleno. En una semana que vino siendo bien entonada para el índice principal local, el martes el pleno se llamó Telecom -con notable salto de más del 9%- y, el miércoles, se cantó el número «dos» del Merval: la plaza de Petrobras, segunda en el orden alfabético de las líderes, alcanzando nada menos que un 13% de valorización diaria (no lejos de lo que brinda un «plazo fijo»: en todo un año) y sumándole a ello una montaña de órdenes que la hicieron acumular $ 17 millones efectivos, por encima de la suma en YPF -normalmente la más transada, por estos días- que quedó lejos, con sus $ 14 millones. Esto le incorporó emociones más fuertes a la ya conocida vocación de la demanda por moverse en pocas especies, porque también se tiene que acertar, con el gran número ganador de cada rueda. Y respecto del volumen apoyando la secuencia alcista del Merval, el miércoles se hicieron $ 57 millones -suma que está dentro de lo módico, en relación con el alza de precios- pero unos $ 43 millones del total pasaron nada más que por cuatro plazas. A la mencionada Petrobras y sus $ 17 millones se sumaron los $ 14 millones de YPF, más casi los $ 7 millones de Tenaris y casi $ 5 millones hechos en Grupo Galicia. Lo que fue de tal sumatoria, a los $ 57 millones totales, solamente $ 14 millones efectivos fue el «alimento», para todo el resto de las otras líderes, más las de panel general. Y hay que considerar que tuvieron aperturas de cotizaciones un total de 90 papeles, en la rueda del miércoles. Por lo tanto, solamente fueron las migas las que alimentaron a 86 títulos, fuera de las cuatro que constituyeron el núcleo de la jornada. Todas ellas son las aristas sobresalientes de un marzo que desde su primera fecha cambió el semblante respecto del muy mal febrero soportado. Vemos más, por parte de los grandes operadores -privados, o institucionales- la intención de dar la imagen de un mercado local que dejó de bajar y que vuelve al camino alcista, antes que se pueda pensar que la bonanza es patrimonio general. Porque las que suben lo hacen sin poder de negocios, basadas mucho más en una oferta que se restringe, partiendo todo el brillo de un pequeño y selecto número de títulos líderes que, sobre todo, son los que definen al índice ponderado.
Lo muy bueno, no lo es tanto si se mira desde cerca.
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