2 de abril 2013 - 00:00

Cupones bursátiles

Sin mercado por tiempo tan prolongado, la "materia prima" para nuestra columna nos deja huérfanos, acaso propicio para abordar ciertos temas que -de simples actores de reparto- se convierten en protagonistas. En este caso, junto con el término de marzo se produjo la renovación de los diversos indicadores que genera el mercado de valores: si bien en la oportunidad se trata de simple ratificación de componentes en el índice principal, el más popular y difundido. No hay reemplazos, por lo que tampoco cambia la cantidad de integrantes del listado.

Pero de utilidad para realizar un chequeo acerca de la distribución de los negocios efectivos, en nuestra Bolsa. El Merval, tal su origen, debe reunir entre sus integrantes tantos nombres como sean necesarios para cubrir el 80% del volumen general, que se realiza entre todas las especies. La compulsa comprende seis meses, pero hay variaciones -de haber- cada trimestre. Lo que ahora nos muestra el Merval es que en sus primeras cuatro rankeadas se resume el 57% -en términos redondos- de aquel 80% necesario. Grupo Galicia, YPF, Tenaris y TECO -en tal orden- son la que poseen el mayor peso específico. TECO es la de menor porcentual -con poco más del 10%- hasta arribar a la cumbre -G. Galicia- que roza un 18% y adquiere la mayor influencia en el índice ponderado. Habitualmente denominamos a este selecto -y pequeño- grupo determinante de la dirección del principal indicador como las "cuatro fantásticas" y, si se lo observa desde lo práctico, repasando el poder porcentual que llevan, la apelación no les queda holgada. Tal concentración de negocios les otorga la condición de ser las acciones más líquidas, donde nunca la puerta está obturada para comprar y vender. Pero en lo que nos parece la faceta más indeseada, son objetivos claros para que ciertas carteras de calibre importante puedan aposentarse en ellas y hasta originar una imagen determinada -a los fines que se deseen- sobre la resultante de una o varias ruedas. De alguna manera se formaliza un circuito vicioso, porque los participantes de gran calado podrán decir que deben actuar -por el peso de sus órdenes- en los papeles más líquidos y que no necesariamente resulten "los mejores", en cuanto a otras virtudes. El alto poder de aspersión de tales cuatro acciones les resta mercado a las demás del índice: y mucho más, a las del panel general. Aspecto que cae en lo nocivo. Creemos.

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