4 de abril 2013 - 00:00

Cupones bursátiles

No se dan, por fortuna y por ahora, maratones de feriados como el que culminó en nuestro medio. No es sencillo tener que cumplir con la tarea específica -en el caso nuestro, con lo bursátil- e intentar no aburrir en demasía al lector, cuando se deben utilizar condimentos variados: al faltar la comida principal. No digamos tampoco que al retornar todo al circuito, esto se hace de lo más divertido. Porque se está siempre dando vueltas sobre ciertas cuestiones, locales y globales, que se presentan bajo diversas formas: pero, con el mismo fondo. Para seguir con la primera alegoría, de los condimentos, es como que se presentan platos "recalentado", y muchos refritos, en la mesa del inversor. Hoy estamos con Europa alterada por Chipre, como hace unos meses fue por Grecia, después por España, ya se asoma más plenamente lo de Italia. Pero, sí se le quitan las plumas al ave ostentosa, lo que queda es un cuerpo sólido llamado: crisis. Después, viene el manejo que se hace de las situaciones favorables, o negativas, donde en Wall Street ya poseen una mecánica formidable para articular comentarios ensalzando lo bueno, aunque sea simple accesorio, así como maquillar lo malo para darle otro rostro (mientras se busca qué ratio, o que tema menor, es capaz de pasar a gobernar la escena).

Así que es cierto que el peor momento -para nosotros- es cuando no hay mercado, pero se debe escribir sobre él. Pero, también es verdad que el periodista puede hartar al lector, teniendo que abordar siempre las mismas cuestiones, desgastadas, raídas por el uso intensivo. Ahora que nos introducimos en abril, en lo que hace al ambiente doméstico volverá la vista a posarse sobre la evolución del dólar. Acaso se sumen alguna expectativas por ver si el nivel de las tasas se mueve, surgiendo un polo contrario a la disparada de la moneda. Y por allí nos moveremos en el reinicio, viendo también el comportamiento de los negocios (y los efectos de esa orden de la CNV a las carteras, para tener que liquidar los "certificados"). La vida de todos los mercados -así pensamos- tratará de seguir llevando una tendencia, aislada de lo que sucede con las economías. La apuesta será jugar por ver la extensión que le queda cuando ya se viene realizando desde un tiempo largo. Se ve claro que al Dow Jones sólo le queda seguir en la "madurez", rompiendo una marca histórica tras otra: un posible techo está más cerca. Contiene suspenso y emoción.

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