10 de junio 2013 - 00:00

Cupones bursátiles

Para no perder de vista lo hecho a lo largo del ejercicio, no hay menos que ponderar el rendimiento del índice Merval en casi medio año. Solamente superado por esa figura que se constituyó en la gran sorpresa desde finales de 2012 -el Nikkei, de Japón- y que atesora -hasta el jueves pasado- una ganancia del 24 por ciento, a renglón seguido se anota el indicador local, dentro de la gran caravana global. El Merval acumula el 21 por ciento de beneficio, superando por buena diferencia a los dos terceros del "ranking": el Dow Jones y el SPI (Suiza).

Hay cuatro que no pueden sumar, con el máximo negativo radicado en el Bovespa y que -a tal momento- estaba en un recorte del 13% en el año (para colmo, el viernes pasado lo acrecentó con un 2,5% más de deterioro). El asunto, amigo lector, y que no es cuestión menor, pasa porque el Merval viene de mayor a menor y en este mes de junio se encuentra en uno de los puntos más bajos del "valle" surgido. Mucho mejor, lo deseable era llegar al mismo punto de rendimiento, pero haciendo un curso de menor a mayor: estando ahora en una cumbre y denotando solidez en la marcha. Como se observa la foto, es como si lo mejor ya fue dejado atrás y, desde allí, se fue configurando un mercado -y un ambiente- que muestra claras huellas de desánimo en la demanda. Los que vienen desde principios del ejercicio todavía están satisfechos con el acumulado. En todo caso, soportaron el mal más benigno y que es el "dejar de ganar", devolver una porción de lo que se llegó a poseer (cuando el Merval superaba un 30% de utilidad) pero seguramente que existe otra cantidad de inversores que ingresaron en los buenos momentos y que, ahora, deben aguardar el repunte para recuperar lo perdido del capital original. Como secuela adicional, se genera un desarme del movimiento que venía de manera armoniosa (por lo genuino, más lo artificial de las "manos amigas", que parecen borradas del mercado). Y eso deriva en desprolijidades, muchos que ya no esperan y en cuanto hay una rueda de repuntes salen a tomar la ganancia inmediata.

El terreno resbaladizo, la zona de grandes dudas, se presenta en todo el escenario global: los de afuera, viendo de qué modo encontrar más argumentos para seguir avanzando. Y merodea el perfil de una corrección depurativa, a la que se resisten (el Dow Jones y sus parientes europeos). El "embrollo" está presente y el segundo semestre es una charada.

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