25 de julio 2013 - 00:00

Cupones bursátiles

Faltando apenas ocho días para concluir julio, ya el "ranking" de los mercados globales ha tomado una forma casi definitiva. Dividiendo aguas de modo muy drástico, entre los que obtuvieron rentas sumamente suculentas y los que nada más actuaron en la medianía. Los casi siete meses de ejercicio son -por lógica- todavía más notables, en lo que hace a determinar los mejores y peores saldos.

En lo que es sólo julio, el único índice que consigue utilidad de dos dígitos es el Merval -nada menos que el 16%, hasta el inicio semanal- quedando muy alejado el segundo, el Nikkei de Japón, con poco más de un 7%. Dos mercados corren el riesgo de culminar con pérdidas el séptimo mes, en especial el IPSA -chileno-, con negativo por más de un 4%, y el Mexbol, con retroceso del 1,25%.

A través de cierta seguidilla favorable, el Bovespa está en superficie y con beneficio tenue del 2,3 por ciento. Pero lo más llamativo sigue siendo patrimonio de una moneda del Mercosur que define -con precisión notable- el anverso y el reverso, el día y la noche de un mercado. Mucho más notable, porque se trata de recintos vecinos y de países con economías integradas. Casi lo mismo que tiene de ganancia anual el Merval -un 21%- lo lleva de negativo el Bovespa, el 20,5%, en una dualidad que no se ha visto quebrada y en términos que no son sencillos de explicar. Por ahora, el liderazgo -muy cómodo- lo sigue ejerciendo el Nikkei japonés, que si bien amainó en su fuerza alcista en estos meses, todavía conserva el 41% de utilidad en su índice bursátil. Se asemeja a un relojito suizo y sigue con buen rendimiento, sin hacer ruido, para ubicarse tercera con el 19%. Muy cerca el Dow Jones, que en menos de siete meses captura 18,6%, y en el grupo de los índices perdedores en 2013 está detrás del Bovespa, el Shanghái, que roza un 12%. El IPSA, con negativo de más del 10%; el Mexbol, superando el 8%; y Madrid, que acusa casi un 3%, son los componentes de las carteras accionarias que arrojan malos saldos a sus seguidores. Salvo que fuercen las evidencias, para ajustarlas a la teoría, el gran tablero global no denota ningún patrón común para que se produzcan contrastes tan notorios en la marcha de unos y otros (y estando en terreno de la interconexión de los mercados). Dentro de la misma región, como Merval y Bovespa, o los asiáticos, se producen trayectos de muy buenas utilidades en 2013, o se lamentan estados negativos a los que no parece sencillo revertir. Misterios de la Bolsa. Así es ella.

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