14 de agosto 2013 - 00:00

Cupones bursátiles

Partamos de la historia, para llegar luego al presente. Durante largo lapso de la Bolsa del "viejo recinto", donde ciertos rubros poseían pizarras especiales para ellos solos (se operaban a tiza y chapa) en la que era de las "metalúrgicas", hacía como una de las joyas más atractivas: la acción de "Santa Rosa SA".

Tiempos donde Siderar de hoy, se llamaba Dálmine Siderca, la acción mencionada -de capitales canadienses- poseía la tarea de producir laminados especiales, para automóviles. Cerca de ella cotizaba la plaza de Gurmendi, una muy robusta, sólida, apreciada compañía y de política conservadora. Sucedió que en un momento de la ajetreada historia económica argentina, Gurmendi da un pase largo: compra y asimila Santa Rosa.

Nada fue igual en adelante y ellas dos -junto con gran parte de la pizarra- fueron desapareciendo. Esto nos vino a la memoria al repasar el balance de Siderar de junio y donde la sociedad tuvo un repunte de gran calibre, incluido el aumento de sus despachos. Si uno transporta la actualidad de una a todo un sector se podría decir que esta industria, base de la memoria, pasa por muy buen momento. Pero, mensualmente se leen estadísticas de la entidad que agrupa al rubro, mencionando la caída de la producción de acero. Y justificándolo en paradas para "mantenimiento" (antes se utilizaba el veraniego mes de enero para tales obras). Pero, también debe siempre tenerse en cuenta que cada especie -aun cuando haya dos que hagan lo mismo- va forjando su destino. Nos cansamos de ver sociedades quebrando en renglones de actividad donde -colegas- extraían buenos resultados. La gestión, el acierto en las políticas y las estrategias fueron los pasos dados sensatamente. Las expansiones apalancadas, decididas en tiempos desaconsejables, han hecho dar una "vuelta de campana" a compañías que venían de un pasado impecable. De la vieja Bolsa, muchas que eran empresas "de familias" (y negándose a la administración profesional) se fueron por la rejilla en pocos años. Las que dependían de las decisiones de un "iluminado" y que, al fallecer o retirarse, dejaba la dirección en manos inhábiles, pusieron un triste final a su prestigio. Toda vez que se analice las inversión, está bien seleccionar el sector: pero, después ver cada acción por sí misma y darle gran importancia al directorio que la conduce. No hay una igual a otra. Seguro.

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