2 de septiembre 2013 - 00:00

Cupones bursátiles

Tiempos del mercado argentino que hacen recordar otras épocas y no precisamente por la bonanza. El inversor bursátil sabe que las balas pueden venir de cualquier lado, por lo que es casi un cuadro surrealista un repunte fuerte de las empresas argentinas y en dólares. Debe recordar el lector que las cotizaciones en pesos de los papeles se hallan contaminadas por cuanto acontece en la plaza cambiaria. Existe un espejismo, que dan como real algunos medios y sitios de internet, que ocurre cuando se dispara el dólar paralelo en sus diferentes especies y arrastra a las acciones en pesos (son vehículo para operaciones cambiarias). No es que hay subas en la Bolsa por mayor confianza en la macroeconomía o las empresas domésticas. Curiosidades de la Argentina bursátil, donde analistas repasan el efecto de inflación elevada o saltos del dólar en las cotizantes. Los 80, de nuevo.

Pero en algún momento de 2014 o de 2015 se deberán contemplar seriamente los precios de liquidación a los que se operan las empresas domésticas. Están de moda hoy las comparaciones de bancos con las entidades de Perú y Brasil, que muestran la realidad doméstica en términos relativos, cuando se la coteja con otros países de la región a los cuales se les daba cátedra económica en otras épocas. Las apuestas se tornan ya más que económicas, políticas, con miradas a las próximas elecciones y un bosquejo de lo que pueden ser las presidenciales de 2015. Ningún candidato de los que se ven hoy potenciales para dentro de dos años se muestra "antimercado". Y en este sentido es que el valor de las empresas argentinas debería ser mayor con una gestión más "amigable", utilizando términos de moda en lo financiero.

Pero a esta visión de determinado sector del mercado se le opone otra que agita otro fantasma: la transición. El miedo existente es que haya desde ahora y hasta 2015 nuevas medidas que indirectamente afecten a empresas cotizantes. No todo es lineal y menos en lo bursátil. Y por si fuera poco, está otro fantasma, ya más conocido en la plaza local, que es la suba de la tasa a 10 años en Estados Unidos. Ya se han visto en los últimos 30 años varios tsunamis financieros ocasionados por un giro brusco en la política monetaria de la gran potencia del Norte. No en vano es el germen de los movimientos bursátiles en todo el mundo. Por ello, volviendo al punto de partida, las balas pueden venir de cualquier lado. Se debe estar atento para sufrir el menor impacto posible, y agazapado para filtrar las grandes oportunidades.

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