24 de marzo 2014 - 00:00

Cupones bursátiles

Honestamente le decimos al lector que nos produce gran satisfacción cada vez que abrimos el arcón -de donde emergen las postales, y enseñanzas, de los verdaderos maestros de mercados- y nos sumerge en la obligación profesional de tener que recorrer el presente. Una época en el mundo como poco se viera en la disociación que se agiganta: entre en el camino que siguen los índices respecto de las guías que tendrán que dirigirlo: el contexto de las economías. Por momentos parecen querer acercarse la causa y sus efectos, pero todo tiene una duración acotada y antes de que se produzca un verdadero calce, entre realidades y mercados, los segundos retoman su distancia y sin necesidad de emplear ningún argumento fundamentalista producir suculentos resultados.

Una "muestra gratis", porque no somos mucho más que eso si hay que establecer un comparativo de lo que sucede en el aspecto global: se puede comprobar en el curso del Merval de Buenos Aires. El que proviene de cerrar otra semana fantástica, en medio de señales económicas para nada alentadoras. Lo que puede leerse y escucharse a diario, respecto del freno que ya se hace más visible en una diversidad de rubros y donde la segunda de las "locomotoras", por fuera del agro, de la dinámica de la economía, las automotrices, han seguido el destino previamente cursado por la construcción. Ignorando todo, el Merval se floreó con una semana donde anotó un 6% de aumento entre las líderes. Cierto es que, por esta vez, fue menos resonante ya que no estuvo en soledad como otras tantas ocasiones. Sino que el Dow Jones rescató el 1,5% y el apaleado Bovespa brasileño respiró con un aumento del 5,4%.

Si se amplía el foco de observación, saliendo de nuestro contexto interno, también se va ampliando el grado de dificultad. Para tomar un caso muy relevante podría decirse que hallar explicaciones positivas, para darles sustento a los "récords" del Dow Jones, deben rastrearse con satélites, hasta identificar algún pequeño motivo en medio del océano, tal como esos restos que se han visto flotando, del avión perdido en medio del Índico.

Ya repasamos las voces de alerta que provienen desde el seno de la Fed acerca del avance permanente de los precios. El Bovespa ha gozado de una tregua positiva, porque en el año sigue bien abajo. Pero el Merval burbujea en altura: y ya acumula un 13% de beneficio, en el trimestre. Todo se para; él se mueve.

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