22 de abril 2014 - 00:00

Cupones bursátiles

Y se veía venir... En cuanto hubo indicios de que los jugadores (porque, la verdad, inversores quedan pocos) de Wall Street podían estar flaqueando en sus convicciones alcistas surgieron ciertos oportunos datos económicos donde la actuación de la Reserva Federal es la de un tácito aliado de los operadores.

Es claro que cualquier sacudón notorio en los índices del mercado de riesgo posee en el contexto de lo político y lo económico de Estados Unidos una importancia tan marcada como nunca experimentamos en nuestra historia bursátil local. Un informe del organismo puntualiza que se registraron "mejorías de modestas a moderadas" (se debe suponer que moderadas equivale a algún grado más que modestas, aunque suenen a sinónimos).

Y no titubeó su actual titular -Janet Yellen- en reiterar lo que ya había aparecido en otras declaraciones muy recientes de ella misma: que la Reserva Federal prevé que las tasas de interés seguirán bajas "durante un tiempo considerable..." (es así, ya lo había dicho hace poco).

El porqué de tal actitud reiterativa -a menos que desde algún lugar "alguien" se lo haya solicitado- no posee más explicación a la vista que el otorgar unos "esteroides" con sello oficial para que el nerviosismo del ambiente bursátil pudiera encontrar un "tilo" para encalmarse.

Y no dudó en ser todavía más redundante, al decir que "la Fed mantiene su compromiso de continuar apoyando la recuperación económica...". (Sí lector, hace poco lo dijo.)

Si a cualquier operador le aseguran: 1) Dinero fácil y sin costo. 2) Por un tiempo considerable. Lo que están generando es que el interesado continúe en la "cadena de la felicidad" bursátil, al saber que le hacen el campo libre para las incursiones alcistas.

No fue casualidad, ni mucho menos, que un Dow Jones que se venía marchitando, de inmediato dio un salto de alegría (y los colores volvieron a los semblantes adustos).

Uniendo todas las piezas, a nosotros nos queda la sensación -cada vez con mayor cuerpo- de que en esta época el principal país del mundo ha perdido buena parte de la antes indudable seriedad.

Y dando ciertas muestras de querer ir más rápido de lo que impone la realidad de su economía. Hace unas semanas apareció lo que es una denuncia grave, que tiende una sombra sobre el fundamental sector automotor del norte.

Donde se acusa de estar produciendo financiaciones "subprime", con tal de colocar los automóviles. Dar créditos a quienes no podrán afrontarlos. (Esto no ha sido desmentido). Delicado.

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