24 de julio 2014 - 00:00

Cupones bursátiles

No se sabe bien cómo interpretar ciertas declaraciones, de funcionarios que se creen en la obligación de inyectar optimismo en grageas. Una de ellas a cargo del titular de la CNV, quiso ser -seguramente- tranquilizante, pero no suena tan contundente, como se pretendía: "Hay vida después del 3 de julio..." (?) Uno piensa, menos mal que alguien nos informa que la vida seguirá corriendo -sin importar el final del asunto en Nueva York-, porque la gente no sabía qué pensar al respecto. Todo es un revuelo de declaraciones, no quedó profesional de la economía sin que lo consultaran los medios y le pidieran una opinión, o pronóstico.

Hay letra para escribir un libro, mientras la simple realidad fue contando otro escenario. Griesa prosigue en la suya, cuanto más se lo quiere denostar desde nuestro ambiente político, más se afirma en no conceder ningún pedido. Y ahora comenzó la virtual "cuenta regresiva", que nos llevará al término del plazo acordado, para encontrar un acuerdo. Si hay que buscar consuelo, sin tener que dramatizar la cuestión, un informe sobre los países de Europa y su espeluznante endeudamiento, sirve de suficiente bálsamo.

Ayer se ubicó la nota en Ámbito Financiero: "Hay niveles récord de deuda en Europa", sin más datos que lo que se desprende del título, todo lector podría suponer algunas cifras porcentuales de diverso calibre alto. Pero, que el número resalte: "llegó al 94% del PBI, en los 18 países del bloque...", es para dejar helado a cualquiera.

Y lo peor de que la tendencia del 2013 no se morigeró, sino que se acentuó en lo que va del 2014. En especial en algunos países y que no son de los periferícos, sino que la economía central del "euro". La deuda de España creció hasta el casi "97%" del PBI, superado largamente por el nivel de deuda en Italia: rozando el "136%", en los primeros tres meses del ejercicio. Portugal no se quedó atrás, disputando el primer lugar del triste podio y mostrando endeudamiento del "133%" del PBI. Y Francia se coloca en el pelotón de punta, al alcanzar deuda por el "97%" de su producto bruto. Por arriba ce todos -y tan cómodo, como angustiado puntero- aparece Grecia, cuyas cuentas dan al "174%" del PBI. De inmediato, se nos derrumbó pensar en los "nidos de buitres" que se irán multiplicando -en éste caso en toda Europa- y he aquí la simple razón: ¿quién puede querer tomar deuda, de economías con semejante ahogo?. Los que arriesgan a ganar mucho, con poco: y está bien que ganen.

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