- ámbito
- Edición Impresa
Cupones bursátiles
Allí se dedicó a labores de adivina, falsificadora y alguna que otra actividad "non santa". Según consta en los archivos de la policía. "En 1886 practicaba artes adivinatorias bajo el nombre de Madame Lydia DeVere; en 1889 recuperó su antigua cualidad de falsificadora con el apodo de Lydia Scott, fue denunciada y pasó cuatro años en la carcel"
A pesar de todas estas "actividades" llegó a ser una de las mujeres más distinguidas de la alta sociedad. En 1897 se casa con uno de los millonarios más respetables, el doctor Leroy Chadwick, a quien cuenta una lacrimógena historia, apócrifa, sobre su vida.
Y así es como Cassie pasa a formar parte de la adinerada clase alta Cleveland. De esa forma tiene como vecinos a John D. Rokefeller y Marcus Hanna entre otros. La Señora Chadwick comienza a gastar el dinero de su marido en forma descontrolada.
A pesar de sus esfuerzos el ambiente social que la rodea, sólo la acepta por su esposo.
Todo es poco para mantener su estilo de vida, y es entonces cuando lleva a cabo uno de los fraudes más legendarios de la historia: hacerse pasar por la hija del empresario Andrew Carnegie, uno de los hombres más ricos del mundo, por ese entonces. Cierto día, durante una visita a Nueva York, Cassie le pide al abogado, de su marido, que la lleve a casa de Andrew Carnegie.
Éste la acerca a la mansión y la espera en el coche. Cassie lo único que hace es introducirse en el recibidor de la casa, cruzar unas cuatro palabras con el ama de llaves y volver a salir.
Al regresar al vehículo, "por un descuido", se le cae un papel al suelo, que recoge el abogado. El hombre se quedó estupefacto al comprobar que el papel es un pagaré por valor de dos millones de dólares, firmado por Andrew Carnegie. Continuará.

Dejá tu comentario