24 de diciembre 2015 - 00:00

Cupones bursátiles

Dan L Duncan - 2 a parte - El 18 de julio de 2007, Duncan voluntariamente comparecio ante un gran jurado en Houston Texas. Respondió un interrogatorio sobre una cacería en Rusia en 2002 en el que disparó y mató a un alce y una oveja salvaje desde un helicóptero, situación que es ilegal bajo la ley rusa. Admitió sus acciones, pero dijo que no sabía que estas eran ilegales. Su abogado dijo el 12 de septiembre de 2007 (cinco años después) que el jurado había desistido de presentar cargos contra Duncan y otros cazadores que lo acompañaron en el viaje.

Según la revista Forbes, en 2007, Duncan fue la persona más rica en la ciudad de Houston y la tercera más rica en Texas, con un patrimonio neto de 8,2 billones de dólares, al momento de su fallecimiento, en 2010, el número ascendió y llegó a los 9 billones de dólares.

Duncan murió a los 77 años de una hemorragia cerebral en River Oaks, Houston el 28 de marzo de 2010, le sobreviven su esposa Jan Ellis y cuatro hijos, cada uno de los cuales es ahora multimillonario: Randa Duncan Williams, Milane Frantz de Duncan, Dannine Avara de Duncan y Scott Duncan, y acá el hito marcado: debido a la derogación de la ley de impuestos sobre inmuebles para el 2010, Duncan se convirtió en el primer multimillonario americano (en realidad sus herederos) en no pagar ningún impuesto hereditario de inmuebles, desde su promulgación.

¿Cómo es esto? El decreto de un año exento de impuestos sucesorios, el 2010, firmado por el presidente George W. Bush, fue hecho ley en 2001, un capricho contable en su paquete de recortes de impuestos. Aunque los demócratas se comprometieron a cerrar esta brecha y restablecer un impuesto para el 2010 cuando tomaron el control del Congreso, fracasaron en llegar a un acuerdo. De todas maneras, si ese esfuerzo hubiera tenido éxito, no está claro si los cambios podrían ser retroactivos y aplicados a aquellos que han muerto en 2010.

Muchos abogados manifiestan que los herederos de Duncan hubieran tenido los medios y la motivación para emprender una batalla feroz ante cualquier Tribunal, para impugnar la constitucionalidad de cualquier impuesto retroactivo. Definitivamente, este suceso, es algo impensado en la política tributaria de los Estados Unidos.

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