4 de julio 2018 - 00:00

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Walt Disney - The Walt Disney Company - 2a parte - A los 15, consiguió un trabajo de verano vendiendo periódicos y artículos varios a los pasajeros del ferrocarril de Santa Fe. En realidad le interesaba más el tren que su trabajo, que no fue exitoso, ya que con asiduidad le robaban la mercadería.

Durante sus años escolares, Disney fue el historietista del periódico del instituto, The Village Voice. Sus cómics eran de tema patriótico y político y dedicados al tema de la Primera Guerra Mundial. En 1918, siguiendo los pasos de su hermano Roy, que se había enrolado en la marina, abandonó el instituto para alistarse en el ejército pero no fue aceptado por ser demasiado joven. Enterado de que el cuerpo de ambulancias de la Cruz Roja admitía a chicos de diecisiete, falsificó su certificado de nacimiento para hacer ver que había nacido en 1900 en lugar de 1901, y había cumplido ya los diecisiete. Fue admitido, pero no llegó a entrar en combate. Cuando terminó su entrenamiento y fue enviado a Europa, Alemania había firmado el armisticio, y la guerra había finalizado. Pasó el resto de su tiempo en la Cruz Roja como conductor de ambulancias en Francia, trasladando oficiales. Se entretenía llenando de dibujos la ambulancia. En 1919 solicitó ser relevado de sus obligaciones militares y fue enviado de regreso.

Convencido de que su vocación pasaba por lo artístico decidió trasladarse a Kansas City, su hermano Roy trabajaba en un banco de la zona, y gracias a un amigo le consiguió un trabajo en el Pesemen-Rubin Art Studio, donde Walt se dedicó a crear anuncios para periódicos, revistas y cines. Allí coincidió con otro dibujante, Ubbe Iwwerks, con el que trabó amistad, y ambos decidieron empezar su propio negocio.

Disney e Iwerks fundaron una compañía llamada "Iwerks-Disney Commercial Artists" en enero de 1920, lamentablemente no consiguieron demasiados clientes, y finalmente tuvieron que abandonar.

Ambos fueron contratados por la empresa Kansas City Film Ad, en la que se ocuparon de confeccionar anuncios, realizados con primitivas técnicas de animación, para los cines locales. Disney estaba encantado por las posibilidades de la animación.

Pasó muchas horas en la biblioteca pública de Kansas City hojeando libros de anatomía y mecánica. Leyó cuanto libro caía en sus manos sobre animación. Sacó provecho a su tiempo en Film Ad experimentando con animación y técnicas cinematográficas. Incluso apasionado con el tema tomó prestada una de las cámaras de la empresa para experimentar en casa. Mañana continuamos.

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