24 de marzo 2009 - 00:00

Dato clave: Yoma vuelve a Diputados

Lágrimas ayer en la plaza Garibaldi del distrito federal de México -santuario de la mexicanidad- al enterarse de que el embajador Jorge Yoma deja el cargo para ser diputado nacional por La Rioja. Ese regreso es el hecho político más importante del año para el oficialismo; los gobiernos Kirchner, en efecto, no se han recuperado de la pérdida del legislador más audaz que haya tenido el peronismo en la última década. Dejó en 2005 el Senado para estacionarse en México en un inexplicable ostracismo. Había acompañado a Cristina de Kirchner en la Cámara en la discusión de los proyectos más importantes de la Presidencia de su marido (por ejemplo, la destitución de los ministros de la Corte Suprema), con la misma ocurrencia con la que animó los mejores años del menemismo.
El regreso a la Cámara de Diputados lo hace -se descuenta que ganará la banca porque será la cabeza de una lista panperonista de su provincia- después de casi 20 años. En 1989 asumió como diputado nacional; había sido ministro de Gobierno de Carlos Menem -y artífice de una reforma con reelección indefinida- pero estaba distanciado de él por peleas internas con Eduardo Menem.
Fue el primero en lanzar el proyecto de reforma con reelección para Menem; fue en un viaje presidencial a Mendoza organizado por José Luis Manzano. Apenas bajó del avión, Yoma dijo que había que pelear por un nuevo mandato de Menem. Eso bastó para que fuera llamado otra vez junto al entonces presidente.
Fue protagonista en 1994 de la Convención Constituyente para reformar la Constitución; después fue elegido senador nacional en 1995, fue reelegido en 2001 y permaneció allí hasta 2005. Volvió a ser protagonista en el Senado después de 1999 cuando la bancada peronista de la Cámara negoció leyes con la administración de Fernando de la Rúa.
Con el advenimiento del kirchnerismo, Yoma fue uno de los puntos de apoyo principales del oficialismo, en particular en la destitución de los ministros de la Corte que habían asumido en la era Menem. En 2007 terminó su mandato como senador y pasó, después de años en el escenario, a una tarea casi clandestina como embajador en México.

Dejá tu comentario