El nuevo peritaje ordenado por el juez federal Julián Ercolini y realizado por la Dirección de Criminalística y Estudios Forenses de Gendarmería Nacional aseguró que Nisman fue primero golpeado, luego drogado y más tarde asesinado con un disparo de arma de fuego en el baño de su departamento de Puerto Madero.
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El informe, que llegará hoy a manos del fiscal Eduardo Taiano, tiene contradicciones manifiestas con el elaborado por los integrantes del Cuerpo Médico Forense que depende de la Corte Suprema.
Los puntos salientes
El fiscal fue asesinado de un tiro en la cabeza, que se intentó ocultar modificando el escenario del crimen, para simular un presunto suicidio.
El crimen fue perpetrado por, al menos dos individuos, que lo asesinaron "a sangre fría" (sic).
Contradiciendo la imagen fotográfica forense que figura en la causa, la pericia de los gendarmes sostiene que el disparo fue hecho detrás de la oreja y en forma perpendicular, y no se apoyó el caño.
Nisman tenía un golpe en la pierna izquierda, otro en la cabeza y una "piña" en la nariz, lo que evidenciaría que fue reducido por sus atacantes antes de ultimarlo.
En el organismo de Nisman se hallaron restos de ketamina, una droga que en grandes cantidades se utiliza como un anestésico pero que aplicada en pequeñas dosis resulta un alucinógeno.
Luego de concretar su faena, los supuestos asesinos limpiaron todas las huellas y huyeron.
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