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Davos y anti-Davos, unidos en la veneración a Lula
La dimensión internacional de Luiz Inácio Lula da Silva no reconoce límites. Fuerte crítico del Foro Económico Mundial antes de asumir, el presidente de Brasil será condecorado el viernes.
La llegada de Lula a la capital gaúcha era aguardada por miles de personas que hacían cola en el estadio en el que se celebrarán las principales deliberaciones. El mandatario realizó anoche un balance de sus 7 años de Gobierno ante una platea estimada en 15.000 personas, la mayoría académicos, dirigentes sociales y militantes de izquierda de todo el mundo. Este foro, algo devaluado en las últimas ediciones, tuvo su primer encuentro en 2001 con la debacle de la Argentina en el centro de sus obsesiones sobre las falencias de la globalización.
La cita del FSM resulta casi ineludible para Lula, debido a que el Partido de los Trabajadores (PT), por él fundado, es uno de los pioneros del club antiglobalización, de modo que le resulta insoslayable mantener vínculos con el sector más ideologizado de su base electoral. En cambio, este año no participarán del encuentro los presidentes Hugo Chávez (Venezuela), Evo Morales (Bolivia), Rafael Correa (Ecuador), y Fernando Lugo (Paraguay), que sí se tentaron en ocasiones anteriores.
El propio Lula había declarado en 2002, antes de llegar a la presidencia, que en Davos «discuten cómo crear más riqueza, nosotros (Foro Social) cómo distribuir mejor; ellos (Davos) saben que parte de la violencia reinante en el mundo se debe a la insensibilidad de los hombres que dirigen la economía mundial».
Ocho años después, «ellos» lo recibirán con los brazos abiertos el viernes, cuando, según se anticipó, defenderá la reforma de la ONU y de las organizaciones económicas internacionales y hará un llamamiento para la conclusión de la Ronda de Doha de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
Un objetivo clave de la diplomacia brasileña es lograr una silla permanente en el Consejo de Seguridad, privilegio que por ahora tienen EE.UU., Gran Bretaña, Francia, China y Rusia.
Lula recibirá en Suiza el premio al «estadista global» que le será entregado por el ex secretario general de la ONU Kofi Annan. Será el primer galardón que se otorga en los cuarenta años de celebración del FEM, y reconocerá el trabajo de Lula para llevar a Brasil a alcanzar metas de desarrollo económico y de progreso social, según voceros del encuentro.
Tras la inauguración del Foro de Davos, el mandatario brasileño dará una conferencia de prensa y regresará a Brasil para participar en la ciudad de Salvador, en el estado de Bahía, de un acto del FSM.
El encuentro de Suiza tampoco tiene una agenda que despierte mucho interés. El discurso inaugural estará a cargo del presidente francés Nicolas Sarkozy, cuyas propuestas para sanear el sistema financiero internacional no fueron puestas en práctica, como tampoco las de la canciller alemana, Angela Merkel. El año pasado, Merkel propuso en Davos la creación de un consejo económico mundial, similar al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, lo que no se volvió a mencionar en tribunas relevantes.
Dará el presente el principal asesor económico de Barack Obama, Larry Summers, quien eventualmente se animará a realizar una proclama antibancos. Por el contrario, el sector financiero, que ha mostrado signos de optimismo en los últimos días, ya desplegó un intenso lobby en Davos en defensa de las remuneraciones de sus ejecutivos.
El foco de las preocupaciones en Davos estará puesto en China y la India, las dos economías más calientes del momento. Las declaraciones del viceprimer ministro chino, Li Keqiang, y del responsable indio, Kamal Nath, serán seguidas con mucha atención.
La situación del mercado inmobiliario chino, así como su impresionante crecimiento en el cuarto trimestre de 2009 -del 10,9% del PBI- ha despertado temores inflacionarios que ya forzaron al gobierno a frenar los préstamos bancarios para evitar un recalentamiento de la economía.
La inflación también está creciendo en India, donde el sector manufacturero lideró el avance en los últimos meses.
El Banco Central indio se reúne el viernes y se espera que retire algo de la liquidez inyectada en el sistema financiero el año pasado para alentar los préstamos, indicaron analistas.
También habrá espacio en Suiza para analizar ayudas a Haití.
Agencias AFP, DPA y ANSA


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