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De a poco, el mercado se recupera de fuertes bajas
En la Argentina, con un área de 4,2 millones de hectáreas, se abre la posibilidad de un escenario productivo de entre 11 y 12 millones de toneladas.
Los operadores se muestran ahora más cautos, aunque sin haber perdido el optimismo. Los fundamentos que dieron origen a la reciente suba permanecen intactos. Por un lado, un dólar que se debilita permanentemente en relación con el resto de las monedas. Por otro lado, tasas de interés en niveles históricamente bajas, que estimulan la búsqueda de inversiones de riesgo en detrimento de las de renta fija, con las plazas de materias primas como un nuevo refugio de valor. Así, vimos subas fuertes en los metales preciosos, los industriales y también en el petróleo. También resulta activa la migración de los inversores a operaciones vinculadas con los commodities, ya sea a través de los fondos índice o de instrumentos como los ETF (Exchange Traded Funds) que cotizan en las Bolsas internacionales. Lo cierto es que el mercado logra recuperarse parcialmente de un informe de existencias trimestrales de granos en Estados Unidos superiores a los que el mercado aguardaba, con cifras de maíz que excedieron en un 20% a lo que los operadores esperaban oír.
El mercado aguardará ahora, como dato relevante, el próximo informe mensual de producción de Estados Unidos. En este sentido, ya se descarta un recorte en la productividad norteamericana, particularmente en maíz, a la luz de los rendimientos que se observaron recientemente en el curso de la recolección.
El dato de bajos rendimientos de maíz en varias regiones del «midwest» afectó negativamente las cotizaciones bursátiles de Monsanto, que declinaron como consecuencia de la baja productividad de su material estrella, el híbrido SmartStax. Varios analistas, entre ellos Goldman Sachs, coincidieron en recortar sus objetivos de suba para esta acción, como consecuencia de esta circunstancia. También los datos de la consultora privada Informa Economics van confirmando la tendencia de baja productividad en Estados Unidos. Los especialistas revelaron recientemente una estimación de 330,8 millones de toneladas para la cosecha de maíz, cifra inferior a los 334,3 millones de toneladas estimados por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) en el informe del mes de septiembre. En soja, Informa proyecta una campaña de 93,1 millones de toneladas, cuando el USDA del mes anterior había reflejado una estimación de 94,8 millones de toneladas.
Es probable que Rusia mantenga la suspensión de sus exportaciones granarias hasta el próximo mes de julio, de acuerdo con fuentes oficiales de ese país. Las autoridades rusas habían señalado recientemente que no tenía sentido hablar de resumir la actividad exportadora en el curso del invierno boreal. El mes pasado, el primer ministro Vladimir Putin subrayó que no levantaría la prohibición a exportar granos, sin especificar fecha alguna de la reanudación de esta actividad. Los analistas agrícolas de ese país señalan que la prohibición no sería removida hasta que dé comienzo la recolección en el sur del país y se puedan visualizar los primeros rendimientos de trigo en esa región. Putin había inicialmente tomado la decisión de prohibir las exportaciones el 15 de agosto, con efecto pleno hasta fin de este año. Aunque en Australia se haya registrado un septiembre muy lluvioso, varias zonas productivas de trigo en el Sudoeste siguen sufriendo la ausencia de precipitaciones, con lluvias que alcanzan solamente al 44% del promedio de los últimos años. La cosecha de trigo, aun con esta referencia, se ubicaría en un rango de entre 24 y 25 millones de toneladas, gracias a la buena productividad que acompaña al resto del país. Aun con las dificultades productivas generadas en el sur del Mar Negro, las disponibilidades de trigo en el mundo resultan adecuadas.
En la Argentina, con un área de 4,2 millones de hectáreas, se abre la posibilidad de un escenario productivo de entre 11 y 12 millones de toneladas, dependiendo de la evolución del clima. Las recientes lluvias resultaron puntuales y aliviaron varias regiones agrícolas trigueras y las cotizaciones locales; incluso siendo inferiores a la referencia de paridad internacional, registran mejoras en relación con las del segundo trimestre de este año. La emisión de permisos de exportación (ROE) resulta vital para el sostenimiento del mercado local, y el oportuno flujo de ellos sería capaz de sostener el mercado en la antesala de una cosecha aceptable en relación con el fracaso del año anterior. Los precios internacionales del trigo se han vuelto también a recuperar, aunque las cotizaciones tomaron distancia de los máximos alcanzados a principios del mes de agosto. Las existencias mundiales se encuentran en niveles confortables, a pesar de la merma productiva de Rusia, Ucrania y Kazajistán, aunque la disminución de la oferta de estos países en los canales tradicionales de exportación sostendrá las cotizaciones, al menos hasta que las disponibilidades de trigo de la nueva campaña se hagan presentes en el hemisferio norte. Si el área de siembra se expande, como se espera que ocurra, y el clima ayuda, las disponibilidades globales volverán a resultar abundantes en la campaña 2011/12.
Informe de Panagrícola


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