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De sequía a inundación

Desde mediados de diciembre se están registrando precipitaciones muy abundantes en la zona que ya superaron los 500 mm.
Las consecuencias son catastróficas. Algunas localidades están aisladas por la inundación. En cuanto a la producción, se estima que se perdieron 150.000 hectáreas de cultivos bajo el agua. No será posible resembrar esta superficie en el corto plazo.
Las complicaciones productivas para los cultivos que no están bajo el agua son múltiples. En las últimas semanas, por la sucesión de días con lluvias y por falta de piso, no se pudieron realizar labores de aplicación de herbicidas en los lotes de soja, con lo cual las malezas avanzaron sobre los cultivos, generando competencia, que trae aparejadas pérdidas en el potencial de rinde.
La sucesión de días nublados y suelo saturado con agua debilita las plantas, que no pueden absorber de manera adecuada los nutrientes del suelo ni captar la energía solar para la fotosíntesis. Los caminos que aún permanecen cortados impiden en algunos casos el acceso a los lotes, que deberán pulverizarse con avión a un mayor costo.
La situación es sumamente complicada desde el punto de vista productivo, y se espera que el clima dé un respiro para que la situación se alivie.
Al cierre de esta nota se presentaba un clima despejado y seco que trajo alivio, puesto que en las últimas semanas se sucedían días nublados y lluviosos.
En cuanto a los resultados proyectados en el cuadro adjunto, la soja muestra las mejores perspectivas tanto en siembras en campo propio como en campo arrendado, mientras que el girasol y el maíz presentan resultados muy similares. Pero será difícil alcanzar los resultados que muestra el rango de rindes altos, e incluso los de rindes bajos. Por las complicaciones de exceso de agua actuales muchos productores han perdido parte de la superficie sembrada, mucha o poca, que deberá promediarse con la superficie que se pueda cosechar.
Los mercados internacionales siguen de cerca la evolución de los cultivos en la Argentina y Brasil. Aún falta mucho camino para la cosecha, que empezó complicada por sequía y ahora se complica por inundación.

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