• De la redacción de Ambito Financiero
• Solanas encendido y vehemente, Michetti prolija y sujeta a libreto local, Heller agresivo y un apagado Prat Gay
Gabriela Michetti, Alfonso Prat Gay, Carlos Heller y Fernando Solanas se reunieron ayer para grabar un encuentro por TV que no llegó a ser un debate. Se eludieron y cada cual ensayó su personaje.
Los primeros candidatos a diputados nacionales, de cuatro listas porteñas, se entregaron ayer a una puesta televisiva para confrontar propuestas. A juzgar por la troupe de asesores y carpetas que llevó cada uno para la ocasión, los postulantes tomaron las escenas como si fueran decisivas en el voto. Gabriela Michetti (PRO), Alfonso Prat Gay (UCR-Coalición Cívica), Pino Solanas (Proyecto Sur) y Carlos Heller (kirchnerismo) ocuparon la tarima desde donde repitieron las consignas que vienen sosteniendo en la temporada electoral. Si fuera por lo trivial y accesorio a una campaña, como es la imagen mirando a cámaras el motivo de la conquista de sufragios, podría decirse que en esas artes sentó su experiencia el cineasta Solanas, y que la falta de esas dotes actorales mermó las respuestas de Prat Gay sin condimento de fervor en sus exposiciones. Heller, tal vez por el olvido de los rivales acerca de su afiliación al Gobierno nacional, resistió embates, que no fueron por cierto dramáticos. La misma situación, también por estar gobernando (en su caso, la Ciudad de Buenos Aires), protagonizó Michetti, aferrada a la estrategia de su asesor Jaime Durán Barba -quien la acompañó- de proponer permanentemente las coincidencias y acuerdos «entre los cuatro». Esa posición le favoreció en un momento a Heller, quien le disparó números de la gestión porteña para criticar a Macri y aun con inexactitudes, Michetti eludió la confrontación. PRO llevaba como meta pelearle el voto a Carrió con quien comparte el perfil de votantes del antikirchnerismo y no dar cabida a las chicanas del kirchnerista. En cambio, el contrapunto entre Solanas y el banquero (raro que ninguno de los presentes aludió a ese oficio de Heller) fue el único punto de tensión del debate. El oficialista, con el asesoramiento de Luis Quevedo, el mismo profesional que aleccionó a Daniel Filmus en 2007, llevó copias de dichos de sus rivales y fue el que más -o único- se animó a cierta provocación.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Lamento que de grande te hayas hecho mentiroso», le tiró el cooperativista a Solanas, cuando éste le hablaba sobre sus palabras y reía con sarcasmo. Solanas dijo: «Esto es un escándalo, que el Gobierno tenga que subsidiar a General Motors, subsidios escandalosos a los grandes grupos, 40 mil millones, está en los diarios de hoy». Ante la acusación, el cineasta le replicó entonces que «manipularon el INDEC y ahora lo que falta es que modifiquen el Servicio Meteorológico». Y provocó la risa de la platea, a razón de diez invitados (era lo permitido) por candidato.
No estuvieron Mauricio Macri ni Elisa Carrió, pero de PRO llegaron con Michetti Durán Barba y el bonaerense Francisco de Narváez, quien por ingresar tarde perdió el asiento para compartir con su tropa (entre otros, Martín Borrelli, Horacio Rodríguez Larreta, Paula Bertol y Esteban Bullrich). A Prat Gay lo animaban Ricardo Gil Lavedra, Enrique Olivera, Fernando Sánchez y, entre otros, Patricia Bullrich.
Durante los cortes, Durán Barba se acercaba a la tarima para darle indicaciones a Michetti junto a Fernando Suárez, el responsable de Culto de la Ciudad, a quien la ex vicejefa conoce de Laprida, su pueblo natal, y considera también por la sintonía, que como ella, mantiene con la Iglesia Católica.
El que más recibía indicaciones era Heller, a quien acompañaron Filmus, el asesor, María José Lubertino y los sindicalistas Julio Piumato y Tito Nenna. A Solanas también lo rodeaban los suyos durante la tanda publicitaria, entre otros Claudio Lozano, Eduardo Macaluse, Liliana Parada y Fabio Basteiro, mientras que Prat Gay aceptaba las indicaciones de su grupo comandado por Pedro Lacoste.
Con planillas sobre datos económicos hacia la pantalla, Heller buscó exaltar «logros» del Gobierno kirchnerista, pero Prat Gay había llevado las suyas y se enfrentaron por cuestiones de índices.
Michetti en todo momento habló cual spot publicitario aprovechando al máximo la posibilidad de pedirles el voto a los televidentes en cada uno de los tres bloques que versaron sobre el modelo nacional, el modelo de ciudad y la seguridad. El momento más incómodo para esa candidata quizá fue cuando le reprocharon el aumento impositivo en la Capital Federal, pero salió diciendo que fue una «corrección», que se trató de hacer justicia y que finalmente «la Coalición Cívica (Carrió) nos apoyó en esas medidas». Prat Gay se vio obligado a decir que «nosotros frenamos el aumento a las tarjetas de crédito». El peor instante para ese candidato fue cuando le reprochó Heller sus dichos acerca de regresar al Fondo Monetario, mientras que el kirchnerista tragó saliva con remate de Solanas: «Carlos, vos tendrás buenos proyectos, pero el que manda es el matrimonio Kirchner».
Componedora, la candidata PRO pidió a los otros tres que, si obtienen la banca, elaboren propuestas en las que coincidan antes de ingresar al Congreso, en diciembre. Algunas aproximaciones entre la exposición de Solanas y de Michetti sorprendieron a la tropa PRO en la tribuna.
La única mujer, y con la consigna de explotar su lado femenino, la ex funcionaria de Macri lució el escote en remera blanca y un atavío de estampado violeta y aros, pero conservó el pelo recogido. Heller y Prat Gay de trajes grises y camisas blancas, mientras que Solanas se mostró en polera bordó y saco oscuro.
La emisión fue grabada durante la tarde en una cita que se extendió por más de tres horas entre los preparativos y la puesta en escena del programa que conducen Marcelo Bonelli y Gustavo Silvestre, expertos ya en la moderación de los debates de campaña.
Quien quedó afuera fue Aníbal Ibarra, cuyas chances en encuestas no lo habrían favorecido para ser invitado. Se quejó el legislador diciendo que «Michetti no quiso que yo estuviera en el debate porque no quiere discutir los temas de la Ciudad», y hasta contrató espacios publicitarios para pasar durante las escenas, pero el canal le advirtió que no se pondría propaganda de candidatos en ese momento.
Dejá tu comentario