23 de marzo 2017 - 00:00

Debilitado, cede Temer en su mayor reforma: la previsional

La noticia decepcionó a los analistas, pero éstos esperan que, al menos, Brasil eleve a 65 años la edad mínima para jubilarse.

en problemas. Michel Temer surgió como presidente de una crisis institucional grave y a través de un procedimiento muy discutido. Esa debilidad de origen pone límites a sus intentos de reforma económica.
en problemas. Michel Temer surgió como presidente de una crisis institucional grave y a través de un procedimiento muy discutido. Esa debilidad de origen pone límites a sus intentos de reforma económica.
Brasilia - En un intento de aliviar las fuertes presiones contra su reforma jubilatoria, considerada fundamental por los mercados para la salud financiera futura de Brasil, el presidente Michel Temer anunció ayer que dejará fuera de la misma a los empleados estaduales y municipales.

El mandatario afirmó ayer que los cambios planificados sólo se aplicarán a los trabajadores estatales que estén incluidos en el sistema federal, un anuncio que desagradó a los analistas y que fue considerado como una demostración de debilidad política.

El presidente sostuvo que muchos gobiernos estaduales están ajustando sus propios sistemas de pensiones o planean hacerlo, por lo que no es necesario incluirlos en la reforma previsional.

"La reforma de pensiones es para los empleados federales", dijo Temer a la prensa en un comunicado, añadiendo que la decisión se produjo tras la presión ejercida por sectores políticos.

El Gobierno brasileño de centroderecha ha dicho en repetidas ocasiones que frenar el costo de las pensiones mediante la imposición de una edad mínima de jubilación -hoy inexistente- y el aumento de las contribuciones es esencial para lidiar con el déficit presupuestario.

Su proyecto establece que sólo será posible optar por una jubilación plena para quienes aporten 49 años al sistema.

También impone una edad mínima de 65 años, tanto hombres como mujeres, un requisito hasta hoy inexistente. Sin embargo, las presiones de los aliados del Gobierno también ponen en peligro esto último, sostienen fuentes cercanas al palacio del Planalto.

La calificadora de riesgo Moody's calificó la exclusión de estados y municipios de la reforma como "un evento negativo para el crédito", pero matizó su crítica al señalar que lo central es que la reforma salga, sobre todo en lo que hace a la edad mínima y a "una nueva metodología para calcular los beneficios".

Los estados y municipios brasileños destinaron el año pasado el equivalente a 3,2% del PBI al pago de jubilaciones y pensiones y aportaron 1,2 punto porcentual al déficit fiscal.

En tanto, el Gobierno federal gastó en ese ítem 1,8% del PBI y registró en ese concepto déficit equivalente a un 1,3%.

No es ésta la primera vez que Temer debe ceder y diluir su propuesta de reforma. De hecho, ya había excluido al personal de las Fuerzas Armadas, bomberos y policías militares (estaduales).

Agencia Reuters y


Ámbito Financiero

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