La nueva CGT comenzará a funcionar formalmente este miércoles con su primera reunión de Consejo Directivo, en la que los dirigentes harán un repaso de lo conversado la semana pasada con Cristina de Kirchner e intentarán impulsar una agenda de negociaciones con ministros para agilizar los reclamos pendientes. En esa línea harán foco en el demorado anuncio sobre el impuesto a las Ganancias, la posibilidad de destrabar fondos para las obras sociales y la eventual universalización de las asignaciones familiares.
El Consejo Directivo se reunirá desde las 16 en la sede del gremio de los taxistas, mientras la cúpula define dónde funcionará la nueva central.
En los días que pasaron desde el Congreso de Obras Sanitarias del 3 de octubre, que consagró como único líder a Antonio Caló, los sectores internos de la central comenzaron a analizar las alternativas para obtener anuncios de parte del Gobierno. Mientras Caló, sus aliados del Movimiento de Acción Sindical Argentino (MASA, excolaboradores de Hugo Moyano) y los «independientes» apuestan a una negociación sin rispideces.
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