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Debutó en Venezuela nuevo régimen: el dólar libre superó en 8 veces al oficial
La relación entre el bolívar y el dólar marca el ritmo de la crisis económica y política de Venezuela.
Operadores en bancos y casas de corretaje dijeron que la primera jornada del nuevo Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II) tuvo un estreno con pocas operaciones, lo que produjo una cotización ocho veces mayor al tipo de cambio oficial preferencial.
El Gobierno de Nicolás Maduro prometió que el nuevo esquema derrumbará el precio del dólar en el mercado paralelo, que ayer rondaba los 60 bolívares por unidad, luego de perder un 20% de valor en la última semana.
El Banco Central de Venezuela, que podrá intervenir para evitar fluctuaciones bruscas en el nuevo sistema, deberá publicar el tipo de cambio promedio de las operaciones.
Después de que las autoridades anunciaran varias fechas de inicio, el BCV informó finalmente ayer que ya estaba disponible la "solución tecnológica" del SICAD II.
El fin de semana el instituto emisor había publicado las normas para los interesados de comprar o vender divisas a través del mecanismo, que operará con moneda en efectivo o con títulos. Analistas señalaron que el nuevo sistema encubre una devaluación de hecho del vapuleado bolívar, aunque técnicamente hay que resaltar que no se modificó el valor del dólar oficial de referencia.
El SICAD II establece una tercera cotización para el dólar en el marco de los controles de cambios que existen desde hace más de una década.
Venezuela tiene ya otros dos tipos de cambio: uno de 6,3 bolívares por dólar para importar productos de primera necesidad y otro de alrededor de 11 bolívares por dólar para el resto.
El fallecido Hugo Chávez estableció el control de cambio en 2003 tras un paro petrolero y éste se mantuvo desde entonces. Los adversarios del Gobierno afirman que los controles generaron corrupción, burocracia y cuellos de botella que fulminaron el sector industrial, volviendo al país aún más dependiente de las exportaciones y, por ello, agudizando la escasez de divisas.
"Sin duda es el ajuste monetario más grande en la historia de Venezuela", dijo Henkel García, de la firma local de análisis Econométrica.
"Para ver el impacto de esta devaluación tendremos que evaluar el peso de este tipo de cambio en las importaciones y en el pago de compromisos", dijo.
Si los importadores logran abastecerse de dólares de manera rápida a través del SICAD II y no tienen que recurrir al dólar paralelo -que llegó a cotizar a 85 bolívares por dólar- es posible que la inflación -que superó el 56% en 2013- ceda un poco de terreno. Pero si el nuevo sistema no satisface la demanda y las importaciones que se hacían con dólares en tipos de cambio preferencial más baratos migran al nuevo sistema, los precios podrían seguir acelerándose. Eso agravaría la crisis política y social en el país (ver pág. 13).
Agencia Reuters y Ámbito Financiero


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