Déficit de EE.UU. excede lo previsto: u$s 1,75 billón

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Washington - El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció ayer al presentar el borrador del presupuesto para 2010 duros recortes en los gastos del Estado y un aumento de los impuestos para los ricos, aunque advirtió de un incremento descomunal del déficit nacional antes de poder reducirlo a la mitad.
Obama cifró el déficit de la economía norteamericana para el final del año fiscal, que empezó hace cinco meses, en u$s 1,75 billón, el más alto desde la II Guerra Mundial. La cifra es un billón más de lo previsto hace un año. Tras las altas deudas que dejó George W. Bush, este dato se sitúa por encima de los u$s 1,2 billón que tenía previstos la Oficina de Presupuestos del Congreso, y representa un 12,3% del Producto Bruto Interno (PBI) de EE.UU.
Durante su intervención en el Congreso, el presidente advirtió que será «necesario más dinero público» para luchar y superar la crisis. «No creo que podamos seguir por el camino que estábamos», aseguró Obama, cuyo objetivo es el de reducir este déficit hasta u$s 533.000 millones para 2013.
Para llegar a esta cifra, Obama prometió un recorte del gasto público que podría llegar a los u$s 2 billones. De hecho, el programa establece que los empleados civiles del Gobierno federal tendrán un aumento salarial de hasta un 2% en 2010. Apelando a que «los empleados federales también deben hacer su parte», esta cifra es inferior al aumento del 3,9% de aumento de este año y del 3,5% de 2008.
Según el diario The New York Times, el mandatario utilizará los impuestos de los más ricos para financiar sus ambiciosas reformas. Estas inversiones son a corto plazo y se harán a través de una redistribución de la riqueza.
Uno de esos grandes planes es la salud, máxima prioridad del Ejecutivo demócrata y de un gran costo. A partir de una nueva política fiscal, el Gobierno de Obama quiere incrementar los ingresos del Estado en unos
u$s 318.000 millones en los próximos 10 años, con lo que se financiará la mitad del fondo de reserva de u$s 634.000 millones con el que quiere transformar el sistema sanitario.
En tanto, Obama pidió un presupuesto de Defensa un 1,5% superior para 2010, de
u$s 663.700 millones, de los cuales u$s 130.000 millones serán para las guerras en Irak y Afganistán, aunque espera ahorrar gracias a la anunciada retirada del país árabe.
En detalle, el nuevo gobierno reclama un presupuesto básico de u$s 533.700 millones el Departamento de Defensa en el ejercicio presupuestario de 2010, es decir un alza del 4% (+2,1% ajustado a la inflación) respecto de los u$s 513.000 millones acordados por el Congreso para 2009.
El Gobierno espera obtener también u$s 75.500 millones más para financiar los frentes bélicos en lo que queda de 2009, a pesar de que el Congreso había ya aprobado un paquete de u$s 65.900 millones pedido por el Gobierno de Bush para este año. El presidente planea anunciar hoy cómo pretende cumplir una de sus mayores promesas: poner fin a la guerra en Irak.
La Casa Blanca estima también que el presupuesto consagrado a ambos conflictos bélicos podría reducirse en más de la mitad, a partir del ejercicio de 2011, a «u$s 50.000 millones por año».
El borrador incluye también un programa que cobra multas a las compañías que excedan los límites permitidos de gases contaminantes, lo que posibilitará al Estado obtener ingresos adicionales de hasta u$s 300 millones al año, según la Casa Blanca. Incluye además una inversión de u$s 15.000 millones en energías renovables como proyectos de energía solar o eólica en los próximos diez años.
«Porque nuestro futuro depende de nuestra capacidad de liberarnos del petróleo controlado por dictadores extranjeros, necesitamos aprovechar la energía limpia y renovable», afirmó.
«Es por ello -continuó- que estamos trabajando con el Congreso en una ley que pone límites basados en el mercado para la polución de carbono y empuja la producción de más energía renovable».
Agencias DPA, AFP, Reuters, ANSA y EFE

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