Ezequiel García Ramón, asesor del Ministerio de Planificación Federal envió una carta a este diario en la que defiende los anuncios sobre «la reducción de subsidiosal gas natural». El funcionario discrepa con un artículo del lunes publicado por este diario. A continuación, la opinión de García Ramón.
Tengo el agrado de dirigirme a ustedes en virtud de la nota publicada en la edición del día de la fecha en la página 16 de vuestro periódico referente a los anuncios sobre reducción de subsidios al gas natural.
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Dichas medidas consisten en la implementación de un cargo específico a los consumos de gas de los hogares de mayores consumos e ingresos, grandes comercios e industrias, así como el incremento en el precio del gas en boca de pozo para los hogares de mayores consumos e ingresos.
Es de destacar que éstas alcanzan a tan sólo 36% de los hogares y 1,5% de los comercios e industrias, y producirán una reducción directa y significativa de los subsidios que el gobierno nacional ha venido aplicando a las tarifas de gas natural, así como en inversiones en el sector que nos permitan alcanzar el abastecimiento de la demanda con producción local.
Detalle
En la explicación brindada por el señor ministro durante el anuncio del viernes, se detallaron pormenorizadamente el alcance y el objeto de las medidas, y asimismo se distribuyó la presentación explicativa expuesta entre los representantes de los medios de difusión presentes.
Por ello, resultan asombrosos los comentarios vertidos en la nota referenciada sobre lo confuso del anuncio de la medida, considerándose la detallada exposición del señor ministro y los pormenorizados informes publicados el sábado por los principales periódicos nacionales.
Asimismo y respondiendo a lo esgrimido respecto del ocultamiento de la información, cumplo en informarle que en la diapositiva que adjunto a la presente y que fue parte de la exposición del señor ministro, se detalla claramente el efecto del anuncio realizado en la factura promedio bimestral que recibirán los hogares del país.
Por lo cual, se entiende que «el ocultamiento de información» aludido en la nota, no sería más que un simple cálculo aritmético en cada una de las facturas de los usuarios residenciales alcanzados.
Para terminar, quiero destacar que resulta más que evidente cuáles y cuántos son los distintos hogares alcanzados y no alcanzados por las medidas, y asimismo es claro que el escalonamiento gradual de reducción de subsidios está asociado a niveles de consumo donde, a esas escalas, éste es una elección y más que una necesidad.
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