29 de enero 2009 - 00:00

Definiciones polémicas

EL PERDÓN A LOS LEFEBVRISTAS. Las duras reacciones que generó la decisión del papa Benedicto XVI de anular la excomunión de los obispos ultraconservadores del movimiento fundado por Marcel Lefebvre son sólo la última polémica que ha rodeado al pontífice alemán desde su ascenso al trono de Pedro en abril de 2005.
CRÍTICA AL ISLAM. En setiembre de 2006, durante su gira a Alemania, Benedicto XVI suscitó fuerte controversia por una disertación pronunciada en la Universidad de Ratisbona en la que vinculaba la violencia con el islam. Sus declaraciones provocaron una ola de indignación en el mundo musulmán, y en varios países islámicos se llevaron a cabo manifestaciones, inclusive de carácter violento. Benedicto XVI «lamentó» finalmente lo ocurrido, que calificó de «malentendido». Menos de tres meses después, durante su viaje a Turquía, cumplió un inusual gesto de reconciliación con los musulmanes al recogerse al lado de un imán en la Mezquita Azul de Estambul.
LA EVANGELIZACIÓN DE AMÉRICA. Durante su primer viaje a América Latina en mayo de 2007, el Papa hirió la sensibilidad de numerosos latinoamericanos y los grupos indigenistas al declarar en Brasil que «el anuncio de Jesús y de su Evangelio no supuso, en ningún momento, una alienación de las culturas precolombinas, ni fue una imposición de una cultura extraña». Diez días después, el Vaticano se vio obligado a reconocer «los sufrimientos» y «las injusticias ocasionadas por los colonizadores a los indígenas».
LA MISA EN LATÍN Y LA CONVERSIÓN DE LOS JUDÍOS. El Pontífice autorizó en febrero de 2008 la misa en latín del Viernes Santo, que incluye un pasaje en el que se ora por «la conversión de los judíos», lo que generó una notable molestia en el mundo judío. El nuevo texto invita a los creyentes a rezar para que Dios llegue «al corazón de los judíos» de manera que conozcan a Jesucristo, «salvador de todos los hombres».
LAS CULPAS POR EL HOLOCAUSTO. En mayo de 2006, durante una visita al campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau, el papa alemán sorprendió al atribuir la responsabilidad de los crímenes nazis a «un grupo de criminales» que utilizaron al pueblo alemán «como un instrumento para aliviar su sed de poder y de destrucción». Diluyó con eso, se dijo, las culpas que cupieron a parte importante del pueblo alemán por su apoyo a Adolf Hitler.
ESCÁNDALO EN POLONIA. El Papa tuvo que aceptar en enero de 2007 la dimisión de monseñor Stanislaw Wielgus al Arzobispado de Varsovia, sólo un mes después de su nombramiento. Este había sido acusado de haber colaborado con la policía secreta comunista polaca.

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