Los dos discos anteriores, "Ángel de sueños", del año 2000, y sobre todo "Sin trato", de 2008, dan cuenta de la carrera de cantautora de Silvia Gers, que se fue afianzando sobre bases firmes. Entre el folklore y el pop, entre la balada latina y los sonidos afroperuanos, entre los aires del rock nacional y la cumbia, Gers es capaz de atravesar todo sin perderse en la confusión. Más bien puede decirse que en este nuevo "Aires de libertad" sucede todo lo contrario.
Hay en el álbum canciones de amor y desamor, temáticas ligadas a lo social, melodías dulces, guitarras distorsionadas, piezas para cantar y otras para bailar, palabras en quechua, arreglos acústicos y electrónicos, evocaciones a artistas como Gustavo Cerati o Roque Narvaja, una mayoría de temas de su autoría -siempre un desafío elogiable- y el cover de Lila Downs y Paul Cohen "Arenita azul". Lo interesante es que todo convive en saludable armonía, va en una misma dirección estética y se unifica en la voz siempre muy bien puesta y los arreglos para diferentes formaciones de la propia Gers.
El disco, que tiene un bello y muy completo librito como arte de tapa, fue grabado y mezclado en diferentes estudios de Buenos Aires. Y hay, a modo de bonus tracks, dos temas registrados en vivo en el Velma Café en 2009: "Refugio en plenilunio", con un papel destacado del guitarrista Alambre González, y "Permanencias", en dúo de voz y piano con un muy buen Néstor Acuña que es de lo mejor del CD.
| Ricardo Salton |



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