El primer ministro dijo en la reunión semanal de gabinete que la decisión de la CPI es una "nueva línea de hipocresía y lo opuesto a la Justicia" y advirtió que "la combatiremos de cualquier modo posible y reclutaremos a otros para contrarrestar este absurdo".
Netanyahu afirmó que "no permitiremos que los soldados de Israel se encuentren frente a un tribunal internacional".
Una de las principales estrategias de Israel en La Haya fue sugerida ayer el canciller, Avigdor Lieberman. "Pediremos a nuestros amigos en Canadá, Australia y Alemania poner fin al financiamiento" de la CPI, afirmó el funcionario, un nacionalista de línea dura.
"El organismo de La Haya no representa a nadie, es sólo un organismo político", según Lieberman. El jefe de la diplomacia israelí arremetió además contra el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, quien realizó la adhesión de la AP a la CPI y presentó la demanda por lo ocurrido en Gaza.
La tensión reina también en territorio palestino. El automóvil del canciller de Canadá, John Baird, de visita a su colega palestino Ryad al Malki, fue alcanzada por zapatos y huevos lanzados por decenas de activistas del grupo de la juventud de Al Fatah, el partido del presidente Abás en Ramala.
Baird fue acusado de respaldar a Israel y señalado por la oposición de Canadá a la presentación realizada por los palestinos ante el Consejo de Seguridad de la ONU.
Lieberman responsabilizó por lo sucedido a Abás, quien debe "ser removido" de su cargo, dijo, visto que "mientras sea él el líder de la AP no será posible avanzar en alguna tratativa de paz".
El canciller israelí -que está de campaña electoral por su partido de cara a las elecciones del 17 de marzo próximo- ratificó que hay que desmantelar la AP en su forma actual.
Abás, en tanto, rechazó lo dicho por la dirigencia israelí y advirtió a la comunidad internacional que si fracasa un nuevo pedido de reconocimiento del Estado Palestino, frenará la coordinación de seguridad con Israel.
| Agencias ANSA, EFE y DPA |


Dejá tu comentario