14 de agosto 2023 - 00:00

Desconcierto, caras largas y raptos de voluntarismo dentro del búnker de UP

PJ aguardó resultados en un Chacarita raleado y con ausencia de La Cámpora, a excepción de Máximo Kirchner.

El triunfo de Javier Milei en las primarias tomó por sorpresa a la dirigencia de Unión por la Patria que ocupó anoche, en número módico, las instalaciones del Complejo C en el barrio de Chacarita, habitual búnker de campaña del peronismo en los últimos años. El único alivio lo expresaron quienes dijeron ver en los resultados de anoche una derrota de todas las estructuras políticas, tanto del PJ como de Juntos por el Cambio, en particular por el pobre desempeño de Horacio Rodríguez Larreta. Así y todo, quienes aguardaron hasta la medianoche las palabras de Sergio Massa en el escenario -de varias tribus oficialistas y la ausencia en espacios visibles de La Cámpora- manifestaron una mínima expectativa con plantear una campaña para los comicios generales de contraste con un escenario de “halcones” con Milei y Patricia Bullrich. A paso cansino se desarrolló toda la actividad desde bien entrada la tarde en el centro cultural, privado de momentos de euforia como en elecciones anteriores. Con las apariciones fugaces de Daniel Scioli y Julián Domínguez en los espacios reservados para la prensa el oficialismo buscó maniobrar los tiempos sin dato alguno para brindar. Recién a las 20.38 Agustín Rossi se encaramó en el escenario principal junto con Carlos Bianco y Cristina Alvarez Rodríguez para dar a conocer un sondeo basado en 2002 mesas testigo que lo daba a Milei como el candidato más votado, con 30%, seguido por Massa con 23, Bullrich con 16, Larreta con 11 y Grabois con 5%.

Con esa referencia el postulante a vicepresidente arrancó los primeros aplausos al señalar que Unión por la Patria se posicionaba entonces como segunda fuerza a nivel nacional a dos puntos de La Libertad Avanza y uno por encima de Juntos por el Cambio. Debieron pasar más de tres horas para que finalmente los protagonistas del oficialismo se subieran al escenario: Massa, Axel Kicillof, Rossi, Eduardo “Wado” de Pedro, Juan Grabois y su compañera de fórmula, Paula Abal Medina, Leandro Santoro, Cecilia Moreau, Victoria Tolosa Paz, Juliana Di Tullio y, por fin, Máximo Kirchner apenas pudieron disimular un resultado que ninguno de ellos esperaba tan categórico a favor de Milei y tan poco venturoso para el oficialismo.

Debajo los escuchaban un par de cientos de militantes, dirigentes y funcionarios entre los que se encontraban Santiago Cafiero, Jorge Taiana, Daniel Filmus, Carla Vizzotti, Mercedes Marcó del Pont, Cecilia Nicolini y Jaime Perczyk; la CGT contó con dos de sus secretarios generales, ubicados en lugares distantes al pie del escenario: Héctor Daer y Pablo Moyano. Junto a ellos estaban Mario “Paco” Manrique, número dos de los mecánicos del Smata y candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires, Hugo Benítez, José Luis Lingeri, Rodolfo Daer, Cristian Jerónimo, Pablo Flores, Eduardo Salcedo y Antonio Caló, entre otros. Por la CTA de los Trabajadores estuvo su secretario general, Hugo Yasky.

De hecho la CGT se encargó de poner la cuota de optimismo. En diálogo con Ámbito,los hermanos Daer, Caló y Benítez dijeron avizorar un balotaje entre Massa y Milei con triunfo del tigrense. “De acá se sale con acción de gobierno y militancia. Ponele la firma que vamos a ganar en octubre”, aseguró el secretario general de Sanidad y de la central obrera.

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