19 de agosto 2013 - 00:00

Desde jueves precalienta “sucesora” de Bernanke

Janet Yellen, vice de la Fed, tendrá su bautismo de fuego ante la cumbre de banqueros centrales de Jackson Hole, en reemplazo de Bernanke.
Janet Yellen, vice de la Fed, tendrá su bautismo de fuego ante la cumbre de banqueros centrales de Jackson Hole, en reemplazo de Bernanke.
La Conferencia de Política Económica de Jackson Hole, organizada por la Reserva Federal de Kansas City desde 1978, será la cita clave de la semana, por todo lo que el mercado espera descubrir de la vicepresidenta de la Fed, Janet Yellen, que encabezará el tradicional encuentro ante la ausencia de su presidente, Ben Bernanke. Según los analistas de Wall Street, el faltazo con aviso de Bernanke, el primero desde que reemplazó a Alan Greenspan en 2006, apunta a cederle a Yellen protagonismo de cara a su sucesión (Bernanke termina su mandato en enero 2014).

Yellen que figura como la principal candidata del mercado y los analistas de Wall Street para ganar la carrera por el sillón presidencial de la Fed, será la anfitriona en el cónclave de los banqueros centrales del mundo en Wyoming que comenzará este jueves (un día antes se conocerán las actas de la última reunión de la Fed) y finalizará el sábado. De todos modos la reciente embestida desde las más altas esferas del poder de Washington a favor del exsecretario del Tesoro de EE.UU., Larry Summers, como probable heredero del sillón de Bernanke ha provocado no sólo un colapso en el mundo de las apuestas sino también todo tipo de rumores sobre los próximos pasos de la Fed y sus programas de estímulo. Al respecto, Summers tras el sonado apoyo de Barack Obama pasó a liderar las apuestas con un 2 a 5 seguido por Yellen que paga 7 a 4. Muy detrás quedaron Donald Kohn y Timothy Geithner con niveles de 20 a 1 y 25 a 1 respectivamente.

Para el influyente inversor Mark Mobius la gran sorpresa podría venir de la mano de la elección de Summers, quien para el mercado se perfila como más agresivo o sea, más proclive a endurecer la política monetaria de EE.UU. Sin embargo, Mobius opinó que Summers es más "proestímulos de lo que parece, favorecerá, no obstante, los estímulos directos como por ejemplo la reducción de impuestos a las clases bajas, la transferencia directa de pagos, y otras medidas que podrían tener un impacto eléctrico al menos en Wall Street. Mucha gente ha cometido el error de pensar que Larry será más duro y creo que es todo lo contrario". Por lo que muestran las apuestas, parecería que muchos otros coinciden con Mobius, o al menos, vislumbran una mayor probabilidad para Summers.

La ausencia de Bernanke despertó todo tipo de suspicacias pero lo cierto es que a mediados de año ya había adelantado que no sería de la partida. Pero en las últimas horas trascendió que tampoco Mark Carney, el nuevo jefe del Banco de Inglaterra, asistirá ni tampoco Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (su predecesor, Jean-Claude Trichet, era un habitué). En cambio participarán Charles Bean, número dos del Banco de Inglaterra y el vicepresidente del BCE, Vitor Constancio. Claro que el plato fuerte será Haruhiko Kuroda del Banco de Japón.

Además, según trascendidos, sólo tres de los siete miembros de la Junta de gobernadores de la Fed irán además de Yellen, Jeremy Stein y Jerome Powell. También estarán el ex banquero central de Israel, Stanley Fischer y la titular del FMI, Christine Lagarde.

Este evento al que solo se puede asistir por invitación y cuya agenda se mantiene con gran reserva, sufrió de acuerdo al diario Wall Street Journal el quiebre del embargo informativo por parte del Bank of America Merrill Lynch que la divulgó días atrás. De ahí surgieron los rumores sobre ausencias y presencias.

Por lo pronto Wall Street se mueve al son de que "buenas noticias son malas noticias" porque éstas incrementan la posibilidad de que se inicie el proceso de reducción de compras de bonos (tapering) por parte de la Fed. Por ello en la medida que la economía gane confianza de que puede sostenerse por sí misma, será mejor, aunque el camino para llegar hasta ahí no va a ser fácil y esto es lo que deben tener en cuenta los inversores de cara a los próximos meses. Así tratarán de adivinar cuándo comenzará la estrategia de salida de la Fed para lo cual observarán con ansiedad cada dato de la economía. Mientras los datos continúen mejorando e impresionando al mercado la cuestión sobre el "tapering" no es si comenzará en septiembre (o cuándo lo hará), sino cuánto durará. Wall Street descuenta el retiro de estímulos por parte de la Fed y, por ende, toma beneficios en previsión sobre cuál será el resultado definitivo de este inicio de la estrategia de salida. Por tal motivo los expertos consideran que el dato clave va a ser el Informe de Empleo de agosto: si se sale con un resultado como el de julio, entonces la Fed se mantendrá en la idea de iniciar el "tapering" en su encuentro de mediados de septiembre.

Claro que también muchos temen que la política, que dejará de ser actor de reparto, podría asustar al mercado y a los consumidores. Los políticos volverán al candelero en los próximos meses, y con solo mirar la agenda política de septiembre y octubre, se vislumbra un terreno agreste: contempla las negociaciones sobre el techo de deuda, el gasto público, inmigración, impuestos, reformas y, por supuesto, qué va a hacer la Fed. Vale recordar lo que ocurrió a fines de 2012, cuando el "fiscal cliff" (abismo fiscal en EE.UU.) frenó el rally bursátil.

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