29 de mayo 2012 - 00:00

Día clave en el Senado para contar votos por la candidatura de Reposo

La confirmación final de un dato que no incluye el currículum: Daniel Reposo se afilió al radicalismo en 1984 con 18 años en Verónica, Partido de Magdalena. De allí pasó a militar con el dirigente Pedro Calvo en el Comité de Salta 1050, en San Telmo, luego a Franja Morada y a las huestes de Enrique Nosiglia.
La confirmación final de un dato que no incluye el currículum: Daniel Reposo se afilió al radicalismo en 1984 con 18 años en Verónica, Partido de Magdalena. De allí pasó a militar con el dirigente Pedro Calvo en el Comité de Salta 1050, en San Telmo, luego a Franja Morada y a las huestes de Enrique Nosiglia.
Hoy será un día clave en el Senado para pronosticar el futuro de la candidatura de Daniel Reposo para la Procuración General de la Nación. La visita mañana de Juan Manuel Abal Medina obligó a una reunión de la Comisión de Labor Parlamentaria que se realizará hoy para organizar la sesión y las preguntas de la oposición. Pero será el momento también de acordar entre kirchnerismo y el resto de los bloques la audiencia pública del próximo martes 5 donde se expondrán apoyos e impugnaciones a la candidatura de Reposo, tal como establece el reglamento.

Es el momento que esperan algunos opositores, como adelantaron los radicales el fin de semana, para chequear la situación de algunos senadores con voto aún dudoso, especialmente en el peronismo disidente. Con los alineamientos que se vean hoy en esa reunión podrá comenzar a armarse el mapa del recinto para el día de la votación.

Hasta el salteño Juan Carlos Romero es una incógnita para la oposición en estas horas, a pesar de que su comprovinciana Sonia Escudero avanzó contra la candidatura de Reposo. No sería la primera vez que voten separados. La reunión de Labor Parlamentaria de hoy, entonces, promete novedades. Los radicales quieren seguir de cerca a otros senadores como Carlos Verna, objeto del deseo de Miguel Pichetto que por estas horas persigue votos por los pasillos del Senado en uno de los últimos intentos por evitarle a Cristina de Kirchner el papelón de perder la nominación o directamente resignarse a no sesionar y dejar in eternum a Horacio González Huarcalde en el sillón del procurador que hoy ocupa en reemplazo transitorio.

Señas, miradas de reojo y tanteos primarán en el Senado hasta el miércoles 13 de junio, cuando está convocada la sesión para debatir el acuerdo a Reposo. Por ahora no hubo cambio de agenda, pero las impugnaciones, denuncias y cuestionamientos al funcionario siguen cayendo en el Senado.

Ayer se sumó a esa lista otra denuncia judicial contra el titular de la SIGEN que amplía la acusación por supuestamente haber introducido datos falsos en su currículum. Y ese listado ya es lo suficientemente nutrido como para haber obligado al kirchnerismo del Congreso a afirmar que mantiene en pie su candidatura.

Terminante

De todas formas el oficialismo ayer fue terminante: «El 5 es la Audiencia Pública y el 13 la sesión. Y para eso estamos trabajando».

La última denuncia contra Reposo fue presentada por el legislador porteño de Proyecto Sur, Julio Raffo. El hombre de Fernando Pino Solanas lo acusa de haber presuntamente insertado en su currículum vitae una disertación junto al secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, cuando en verdad sólo fue «un participante más», algo que ya se mencionó: «Quienes sepan algo de la vida institucional o académica sabe la enorme diferencia que hay entre uno y otro concepto. El primero tiene un rol protagónico en el evento, en cambio los participantes son aquellos que, pasivamente, se limitan a prestar atención al disertante», dijo Raffo.

Raffo denunció a Reposo por el artículo 293 del Código Penal, que prevé pena de uno a seis años al que «insertare o hiciere insertar en un instrumento público declaraciones falsas, concernientes a un hecho que el documento deba probar, de modo que pueda resultar perjuicio».

En realidad, Raffo lleva a una denuncia penal concreta las observaciones e impugnaciones que se habían presentado, en muchos casos sólo políticamente.

Como el caso de la mendocina Laura Montero, que hizo su propio estudio sobre el currículum de Reposo y luego señaló como dato falso en sus antecedentes el haber sido secretario de la sede argentina de la Asociación Internacional de Abogados y Juristas Judíos entre 1996 y 2002.

Montero presentó ayer una copia del mail que le envió la presidenta de esa institución, la israelí «Irit Kohn», en el que consignó que «no existen registros formales de la participación del doctor Reposo en la Asociación Internacional de Abogados y Juristas Judíos».

«Solamente se habría relacionado con esta entidad a través del pago anual y único como nuevo miembro de la cuota del año 1998»,
dice el correo.

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