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Día difícil: paro en el Sarmiento afectó a 350.000 pasajeros
De hecho, el dirigente que lidera la Seccional Oeste de la Unión Ferroviaria -disidente de la conducción del sindicato- prometió un nuevo paro para la semana próxima, y de 48 horas, si no se alcanza un acuerdo con la operadora estatal del servicio ferroviario Trenes Argentinos, con la que este sector sindical mantiene un conflicto por la suspensión de unos 70 trabajadores de limpieza.
El conflicto se generó hace 15 días, cuando la operadora sancionó a trabajadores por reclamar durante algunas horas por "condiciones de higiene y seguridad, junto a la exigencia de un nuevo protocolo para evitar nuevas tragedias laborales en las vías".
Según la denuncia, al día siguiente un trabajador además sufrió un accidente en la vías del tren que lo "dejó al borde de la muerte y hoy pelea por su vida" y la empresa busca "tapar" lo sucedido.
No es una decisión de la empresa, es una política que baja el Gobierno", manifestó Sobrero. Y, en declaraciones radiales, advirtió: "Si no quieren negociar, la semana que viene se comen un paro de 48 horas".
Por su parte, el vocero de Trenes Argentinos, que depende del Ministerio de Transporte, Pablo Gunning, aseguró que el conflicto deriva de la suspensión de 64 trabajadores por cinco días, a raíz de una retención de tareas "injustificada".
"Trenes Argentinos no va a levantar la sanción. Confiamos en que los trabajadores recapaciten y no hagan más medidas de fuerza", agregó ante la prensa.
Por su parte, la conducción de la Unión Ferroviaria rechazó la medida de fuerza en el tren Sarmiento y manifestó que "no avala ni acepta la decisión tomada" por el cuerpo de delegados rebeldes que responde a Sobrero, al que le advirtió mediante una carta que "no tiene facultades para decidir una medida de acción directa".
El próximo martes, la asamblea general de la Seccional Oeste volverá a reunirse y analizarán cómo continuarán con el plan de lucha, indicó el cuerpo de delegados.
Al cierre de esta edición la vuelta a casa se convertía en un verdadero dolor de cabeza. Es que las colas para tomar un colectivo eran de entre tres y cinco cuadras con demoras de entre una y dos horas.


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