2 de noviembre 2016 - 00:28

Diálogos de Wall Street

La política dio un vuelco, y Trump está de nuevo en carrera. Los mercados no lo tomaron muy bien, y nos pareció oportuno consultar a Gordon Gekko, nuestro hombre en Wall Street.

Periodista: Resucitó Donald Trump, y está de nuevo en la pelea. El que ríe último, ¿ríe mejor?

Gordon Gekko: Si uno mira las encuestas, Hillary Clinton retiene el liderazgo.

P.: Ya no en todas las encuestas.

G.G.: Sí en una mayoría amplia. Aunque la contraofensiva de Trump es real, y achica las diferencias día a día.

P.: No está dicha la última palabra. El triunfo está para cualquiera.

G.G.: Trump tiene el momentum a su favor. Está montado en una onda de Elliott. De Elliott Ness, quiero decir. El FBI metió baza en un momento crucial, y no hay tiempo para aclarar -ni para confirmar- nada. Lo que hay que ver es cómo derrama en la intención de voto.

P.: Son dos candidatos con altísimo margen de rechazo. Que se hable de uno, favorece nítidamente al otro. Y viceversa. La verdad es que Trump estuvo abonado a los escándalos durante octubre. Pero ahora, en la recta final, toda la atención se vuelca sobre Hillary. Y uno no escucha nada bueno. ¿Cómo contener el daño?

G.G.: Desacreditar a James Comey, el director del FBI, es la reacción pavloviana; por supuesto, que hay que negar todo, pero cómo saber si resulta eficaz. Carl Bernstein, uno de los dos periodistas de Wategate, sostiene que si Comey tomó esta decisión, y lo hace ahora, cuando dijo que no había razones para presentar cargos contra Hillary tres meses atrás, no es porque quiera hacer política alegremente, es porque se tiene que cubrir las espaldas. Es decir, lo que tiene entre manos lo obliga sí o sí a dejarlo asentado.

P.: Tiemblan los demócratas. Ocho años atrás, Hillary también era la vencedora de antemano, pero se mancó en las primarias ante un tapado como Barack Obama. Se le escapa el premio mayor otra vez...

G.G.: Con la cabeza fría, uno debe pensar que la situación de Trump, objetivamente, es peor que la de Clinton.

P.: Trump corre de atrás. Es verdad. Pero la sensación es que Trump viene degollando. Y además, en estos tiempos turbulentos, y de grandes errores en las encuestas, flamea el fantasma del "Brexit".

G.G.: No se olvide que la presidencia se dirime en el Colegio Electoral. Y la distribución de los votos pesa más que la cantidad. Y ahí es donde Hillary establece las diferencias a su favor. Por supuesto, en una dinámica de cambio, ello también puede cambiar. Pero esa es la cuesta que Trump tiene que remontar sí o sí. No es imposible pero es intentar una hazaña.

P.: No sólo tiemblan los demócratas, también los mercados. Los precios no incorporan un triunfo de Trump, y están empezando a hacerle, poco a poco, un lugarcito.

G.G.: Hay dos shocks al precio de uno, en verdad. La presión sobre los bonos persiste. ¿Dónde se estacionarán las tasas largas? No se sabe.

P.: Aquí Trump no tiene mucho que ver.

G.G.: La realidad es que la economía mundial, créase o no, aporta múltiples señales de un mejor andar. Los informes PMI son un frente compacto. Tanto China como India, en su sector manufacturero, registraron los valores máximos de los dos últimos años. Japón, la lectura más alta en 9 meses. En Australia, el banco central frenó la baja de tasas por una razón similar. En los EE.UU., tanto en las áreas de servicios como industriales, se verificó un repunte. China, después de cuatro años de deflación mayorista, por primera vez anotó una variación positiva en septiembre. De repente, ya no necesitamos pedir el helicopter money.

P.: Entre una economía que pisa más firme, y una inflación que también levanta cabeza, los bonos tienen que buscar un nuevo escalón...

G.G.: Están en eso. El repunte de la economía es más sólido que el respingo de la inflación. Si mira el indicador favorito de la Fed -el deflactor del gasto de consumo- verá que no hay ningún crescendo allí. Más actividad, mejores balances, y acciones más baratas no son una mala combinación. En todo caso habrá que ver que el control del timón no vaya a manos de un improvisado. Pero eso el martes lo sabremos.

Dejá tu comentario