15 de octubre 2010 - 00:00

Dicen en el campo...

Hugo Biolcati
Hugo Biolcati
...que, mientras algunos dirigentes, como el titular de La Rural, Hugo Biolcati, siguen con el «cabotaje» por las distintas exposiciones del interior (también por el Coloquio de IDEA, en Mar del Plata), y el clima y los precios internacionales (de granos, carne y leche) continúan alentando la producción, el dato saliente de la semana lo dio China. Es que la aparente resolución del conflicto por las compras de aceite del país asiático, anunciada rápidamente por el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, no fue acompañada ni por Industria (Débora Giorgi), ni por el área comercial de la Cancillería, ni siquiera por los propios chinos, lo que rodeó al tema de cierto aire enigmático y de duda. Finalmente se supo que China habría comprado 30.000 toneladas de aceite argentino a Noble, Dreyfus y Bunge, y se habría acordado que a partir de ahora, la Argentina no aplicará medidas antidúmping en forma unilateral e inconsulta. Este había sido el eje del conflicto a principios de año con textiles, juguetes y calzado, según había dejado trascender Pekín. Igual, el tema sigue en zona «gris», y tampoco se sabe si China, que ya lleva compradas 52 millones de toneladas de poroto de soja en todo el mundo (incluida la Argentina), ya completó sus compras de aceite de este año. En ese caso, la reapertura es más simbólica que efectiva.



...que también el nuevo anuncio sobre la autorización de otro millón de toneladas de maíz para exportar (de la campaña vieja) por parte de la presidente Cristina de Kirchner sorprendió a más de uno. Y no por la obviedad de la medida, ya que hay maíz de sobra para abastecer el mercado interno y empalmar con la próxima campaña, sino, justamente, por la demora del Ejecutivo en adoptar estas decisiones que van saliendo por cuentagotas, y que son clave en el momento en que los productores están sembrando para la próxima cosecha. Los empresarios del sector, además, esperaban que el Gobierno abriera, al menos, 4 millones de toneladas del maíz nuevo que se recolectará en marzo próximo y cuya cosecha, salvo que el clima se complique, debería rondar los 25 millones de toneladas, aunque el Gobierno, ahora «endulzado» por las buenas condiciones y los precios internacionales sostenidos, habla ya de acercarse a los 30 millones de toneladas, lo que obviamente constituye un récord para el cereal. También hubo bastante «movida» en el Congreso, y no sólo por el remanido tema del glifosato, que algunos legisladores parece que recién están descubriendo aunque el difundido herbicida tiene cerca de 25 años y fue analizado y experimentado en casi todo el mundo. El asunto pasa porque se acortan los tiempos para la finalización de las sesiones ordinarias (terminan en la primera semana de diciembre), y desde la oposición se pretende avanzar sobre la modificación (rebaja y eliminación) de las retenciones a los productos del campo. El tema tiene a mal traer al titular de la Comisión de Agricultura de la Cámara baja, el formoseño (UCR) Ricardo Buryaile, bastante deprimido últimamente, aunque no exactamente por los avatares legislativos. Es que, junto con el titular de la Rural y reciente académico, Luciano Miguens, ambos ruralistas son «bosteros» a ultranza (se encuentran en la cancha), y el club de sus amores no está pasando justamente por un buen momento. Tanto que, dicen, «River está en promoción, y Boca en liquidación». De todos modos, los asesores del legislador norteño creen que el proyecto que impulsa llegará finalmente al recinto (ya tiene sanción de la comisión), donde las fuerzas parece que están bastante parejas, aunque confían en terminar de inclinar la balanza a favor a medida que los diputados provinciales comiencen a ver el beneficio que representará la modificación para sus distritos, ya que la eliminación o disminución de las retenciones significará mayores ingresos por Impuesto a las Ganancias, que sí es coparticipable.



...que, mientras en algunas reuniones técnicas los economistas muestran cómo se desacelera la economía mundial (aunque igual se mantiene a buen ritmo global, de la mano de los emergentes, en especial, China e India), hay sectores con preocupaciones extra. Un caso es el de las grandes empresas procesadoras de pollo que, de recortarse las retenciones, especialmente al maíz, ven peligrar parte de los beneficios que tienen actualmente, con un 23% de ventaja en el precio del maíz (por los impuestos a la exportación), además de las compensaciones que reciben de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA), organismo que lidera Juan Manuel Campillo, y que ascendieron entre 2007 y 2009 a $ 1.274 millones, según un trabajo de investigación que se realizó en la Facultad de Ciencias Económicas. También hay otros rubros que expresan preocupación, aunque por razones distintas. Ese es el caso de los forestadores, que apenas están cobrando los planes de 2004 a 2007, pero con cuentagotas y, para colmo, sin actualizar. El tema sigue provocando la caída de la superficie forestada, a pesar de las excelentes condiciones agroecológicas que muestra la Argentina en la materia. Tan así es que ahora en los viveros sobran plantines. La situación se agudizó en Misiones por la aplicación de la Ley Bonasso, que en gran medida impide ampliar las grandes plantaciones (en Corrientes afecta mucho menos). Tal es la preocupación por la falta de actividad que en el caso de Misiones, hasta la provincia salió a ofrecer un crédito puente para quienes estén al día y no cobraron los aportes nacionales, de hasta $ 50.000 por forestador, para que no paren las plantaciones.

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