3 de enero 2014 - 00:00

Dicen en el campo...

... que el año comenzó más que complicado para el campo. Es que al "autismo" oficial que sigue "ninguneando" al sector se suman las malas condiciones climáticas para cultivos y hacienda, lo que ya determinó que la Federación Agraria, especialmente la entrerriana, haya adelantado que podría comenzar con medidas de fuerza en breve. El 2013 terminó con un profundo déficit de humedad, agravado por las temperaturas extremas que van liquidando cosechas y también el campo natural, y que no se modificaron con las irregulares (y en muchos casos, escasas) lluvias de ayer. Es fácil de entender, con térmicas que hasta superaron los 50º C, no cuesta nada imaginar lo que estuvo sucediendo con la producción. Y si caen las posibilidades de cosecha de los granos, lo mismo ocurre con los volúmenes de leche, y también de carne, debido al estrés que sufren los animales con semejantes temperaturas. Tanto así, que ya se perfila una eventual caída en la producción láctea que nuevamente bajaría de los 11.000 millones de litros que a duras penas logró superar después de casi 10 años. Mientras, los tamberos se quejan por el continuo aumento en los costos que ya en noviembre, dicen, superaban los $ 2,50 por litro, que no estaría compensado por lo que perciben en tranquera de tambo. Y 2014 comenzó de la misma forma, aunque bajaron un tanto las temperaturas de la zona central. Igual en Agricultura parecen no estar demasiado enterados, y siguen dedicándose a firmar convenios poco trascendentes (frente a la magnitud del daño que se está produciendo en el campo), y sacándose fotos. Nada demasiado distinto a lo que hicieron los antecesores, por supuesto. Mientras tanto, los problemas del campo siguen acumulándose sin resolución aparente. Seguramente, en pocos días más van a comenzar a multiplicarse los pedidos de Emergencia Agropecuaria, y hasta los de Desastre, estos últimos, debido a la multiplicación de incendios, hasta ahora especialmente en Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires (Sierra de los Padres, Torquinst, Olavarría, Tres Arroyos, etc.).

... que, técnicos al fin, los integrantes del equipo de Carlos Casamiquela en Paseo Colón, saben que los rindes van cayendo geométricamente con estas condiciones climáticas, y de ahí la resistencia a abrir las exportaciones. En ese sentido, el caso más sorprendente es, justamente, el del trigo, ya que ayer le suspendieron el CUIT (les impide operar) a la empresa que había concretado una pequeña exportación la única de esta campaña- hace 10 días. El caso sorprendió, entre otras cosas, porque deja en evidencia la falta de comunicación que hay entre las propias áreas de Gobierno, y el nivel de tensión que hay entre los que "miran" el ingreso de divisas, y los que priorizan el mercado interno y la inflación. De ahí también la cautela a la hora de las estimaciones de cosecha, a diferencia de algunos privados que, desesperados por exportar, mantienen áreas de siembra y rendimientos esperados, como antes de los extraordinarios calores y la seca. ¡Aquí no a pasado nada! Algunos hasta hablan de "aumento" en los rindes...Pero si para las autoridades actuales no es fácil, tampoco lo es para alguno de los antecesores, tal el caso del también ex INTA, y ahora embajador en Venezuela, Carlos Alberto Cheppi. El hombre, marplatense (como el vicepresidente Amado Boudou), y seguidor del ministro Julio De Vido, nunca ocultó sus pretensiones de convertirse en intendente de su ciudad, suerte que le resultó esquiva hasta ahora, a pesar de la profusión de publicidad y "pintadas", muchas de las cuales aún subsisten hasta en buena parte de la ruta 2; "con Cheppi hay futuro", rezan. Sin embargo, parece que ni siquiera puede dominar la feroz interna en su zona, donde le recuerdan su pasada afiliación radical (en Balcarce), y hablan de la "secta" chepista...

*...que, causó bastante revuelo la versión sobre la "manipulación" de los créditos oficiales (en realidad, su restricción) como forma de "obligar a los productores a vender los granos que aún podrían tener almacenados. Sin embargo, a poco de analizar las carteras, surge que la mayoría de los que lograron acceder a ese beneficio son productores de medianos a grandes que, en general, los utilizaron para calzar otro tipo de operaciones, por lo que la restricción, si fuera cierta, no lograría el objetivo que se le asigna. Más confusa aún es la situación de la planta de semillas que una importante multinacional está construyendo en Córdoba, y cuya obra sigue siendo frenada por supuestos ambientalistas. Lo llamativo es que a pesar de los dictámenes judiciales, la situación (con amenazas y hasta acciones de agresión físicas) se mantiene sin que las autoridades provinciales, desde Jose Manuel de la Sota para abajo, la expliquen ni garanticen la libertad de trabajo. Caso raro, sobre todo, por la inseguridad que genera en inversiones de magnitud, en provincias que las necesitan casi desesperadamente.

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