12 de diciembre 2014 - 00:00

Dicen en el campo...

 ... que mientras ya comienzan a calmarse un poco las reuniones por las festividades de fin de año, no ocurre lo mismo con el humor de los productores, lo que se comprobó en la asamblea que la combativa CARBAP (que reúne a las rurales de Buenos Aires y La Pampa) realizó en Tres Arroyos, y que también se va a ver reflejada seguramente en la próxima reunión de comisión directiva, en la que se deberá decidir sobre el pedido de medidas de fuerza, especialmente en el jaqueado -nuevamente- trigo, que mantiene las restricciones de exportación justo en el momento de mayor presión de oferta por la cosecha. Es que a pesar de haber sido una nueva semana corta por el feriado del lunes, tanto en el cada vez más multitudinario cóctel de la Corporación de Criadores de Aberdeen Angus, realizada en su sede de Palermo, como en el brindis del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna en pleno microcentro, o en la sede-casona de la histórica revista Chacra, donde confluyeron varios periodistas y empresarios, o en algunos almuerzos más privados, en todos los lugares los temas fueron coincidentes: el mal clima que no deja entrar a los potreros y sigue afectando a los cultivos que se lograron implantar (por malezas, insectos y enfermedades a causa del calor y la extrema humedad), lo inexplicable del mantenimiento de las restricciones para exportar el trigo, la preocupación de la caída internacional de los precios y la nueva devaluación de Brasil, principal socio del Mercosur.

... que el absurdo llega a un punto tal que ahora el sorgo (cuya producción local es baja) llegó a valer u$s 8-10 más por tonelada que el maíz a causa de la nueva demanda internacional y por las limitaciones que enfrenta este último. También se comentan mucho algunas estimaciones muy "optimistas", que siguen hablando de récords que luego nunca se pueden comprobar. Por caso, ahora algunos hablan de cerca de 12 millones de toneladas de trigo, cuando ese volumen tal vez se lograría, sumando el tonelaje de carry over que quedó por imposibilidad de exportar, y que es una de las causas de la debilidad interna en los precios del cereal. Por supuesto que los productores se quejan, y con razón. "En 2005 la tonelada cotizaba a u$s 130, y ahora a u$s 120, o sea, una baja del 8% en dólares. Pero el pan, que en 2005 salía $ 2,40 el kilo, ahora está a $ 22 o más, ¡una suba del 816%!". Sin embargo, por ese lado no parecen pasar los controles ni las restricciones oficiales. En este caso, los trigueros cuentan con un respaldo no demasiado frecuente: los exportadores, muy interesados en sacar operaciones, entre otras cosas, por los adelantos de divisas que le comprometieron al propio Gobierno, incumplibles si no exportan. Obviamente, otro de los temas en el tapete fue el de la inflación "extraoficial", que superó el 40%, o los precios del petróleo que no parecen tener "piso". Esto importa bastante, porque los biocombustibles dejan de ser competitivos cuando el barril de petróleo baja demasiado. En el caso de la Argentina, ese nivel se ubica alrededor de los u$s 80 por barril, nivel que se traspasó (hacia abajo) ya hace semanas. Al perder competitividad, naturalmente se cae la demanda de las materias primas para su elaboración, es decir, especialmente maíz y soja, lo que debilita adicionalmente las cotizaciones de estos productos.

... que también hubo alguna a favor de los productores, como sería la postergación de la puesta en marcha de los "chips" para completar la trazabilidad del ganado, y que iba a comenzar el 1 de enero próximo. Al margen de las especulaciones sobre los eventuales proveedores del adminículo, la celeridad de la medida hubiera dejado varios hilos sueltos, por lo que podía ser más perjudicial que benéfica. Por ahora, compás de espera y más estudios mientras se intenta avanzar con otras varias prioridades. Otro comentario que despertó alguna expectativa fue el que se le escuchó a un alto funcionario que, al referirse a las políticas sectoriales, lanzó un enigmático; "algo bueno puede pasar...". Y, aunque no dijo a qué se estaba refiriendo, es tal la cantidad de temas pendientes que cualquiera de ellos que salga va a constituir una buena noticia. Eso, por ejemplo, es lo que están esperando los exportadores de carne, respecto a la famosa Cuota 481, que ahora habilita a vender carne de feedlot (y no de pasto, como la Hilton) a los europeos, y que está cotizando por arriba de los u$s 10 mil la tonelada, incluyendo cortes de casi todo el animal, lo que entusiasma a productores y vendedores. El problema son los funcionarios que no entienden y, ante la duda, prefieren no moverse... Penoso.

... que, mientras Agricultura ahora, de golpe, está lanzada a "prestar" plata como los $ 180 millones que le ofreció al gobernador de Jujuy, Eduardo Fellner (lo que llamó la atención de varios), o los $ 500 millones que salió a ofrecer a los pequeños tamberos, siguen pendientes las resoluciones de problemas concretos del día a día, sobre los cuales ni siquiera se pronuncia esa cartera (caída de precios, inundaciones, restricciones a la operatoria de casi todos los mercados, desfinanciación de los productores sojeros por parte de la banca nacional, etc., etc.) que tampoco es consultada casi por el resto del gabinete, que parecen no tener demasiado en cuenta al sector y sus problemas o necesidades. Realmente es difícil saber de qué hablarán entonces, en las reuniones del CFA (Consejo Federal Agropecuario), como la que se realizó esta semana, y que nuclea a todos los titulares de Agricultura del país. Sorprende que se mantenga una costumbre anacrónica para la época, especialmente porque surgió durante un Gobierno de facto, cuando el Congreso nacional estaba suspendido, y fue necesario crear un sistema que permitiera escuchar la voz de las provincias, aunque también entonces los funcionarios lo usaban para justificar viajes que, en general, eran a lugares soñados como casi todos los parques nacionales (que en esos tiempos reportaban a Agricultura).

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