El valor del dólar cerró ayer estable en $19,95, y la cotización del petróleo Brent, de referencia en la Argentina, terminó en u$s65,55, con una baja del 1,9%. Estas variables son ahora claves para prever qué pasará con los precios de los combustibles al público.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Si se compara con los datos de este lunes 5, en el momento en que YPF calculó el aumento que aplicó el martes en los surtidores, el valor del dólar subió un 0,7% pero el Brent bajó un 3% en dos días.
Pero en apariencia, la petrolera hace los cálculos con relación a la suba que trasladó al público en diciembre más las del 24 de enero y este martes, por lo que allegados a la empresa calculan que todavía le falta subir un 10%, sobre un total de alrededor del 18% que se modificaron el dólar y el Brent en forma conjunta desde el 1 de diciembre.
Por el momento, el Gobierno parece estar ajeno a esta amenaza, que le complicaría la inflación del año. Como no todos los costos están vinculados al petróleo y muchos no están dolarizados, a la liberación del mercado de combustibles parece faltarle alguna medida para fijar el alcance de la desregulación, sobre todo en un mercado con muy pocos actores.
Si como alguna vez sostuvo el ministro Juan José Aranguren, los precios de los combustibles deben estar limitados por la demanda, o dicho de otra forma, si son caros que el público no compre, termina siendo la postura del Gobierno, la liberación puede traer consecuencias no deseadas para la economía.
Ayer, Shell y Oil se sumaron al aumento dispuesto por YPF. La petrolera de capitales anglo-holandeses aplicó subas de hasta 3,5%. El litro de nafta súper pasó de $23,98 a $24,68 (2,91% de alza), mientras que la premium se fue de $27,99 a $28,97 (3,5% más). El gasoil subió de $21,47 a $21,80 con un aumento del 1,53%, y el premium escaló de $23,98 a $24,68 (2,91% más).
Dejá tu comentario