Rousseff derrotaría en segunda vuelta a su principal rival, Aécio Neves, del centrista Partido de la Social Democracia de Brasil (PSDV), con un 41% de los votos frente a un 33%, mostró IBOPE. También vencería al exgobernador Eduardo Campos, líder del Partido Socialista Brasileño, con un 41% frente a un 29%.
Según la encuesta difundida ayer, la mandataria no tiene posibilidades de vencer en el primer turno electoral, el 5 de octubre, ya que tiene un 38% de intención de voto en ese escenario. Los cambios en la intención de voto de los candidatos frente a junio están dentro del margen de error del sondeo, cuando Rousseff obtuvo un respaldo de un 39%, Neves alcanzó un 21% y Campos llegó a un 10%, lo que sugiere que la presidenta dejó de perder apoyo tan rápido como mostraban otras encuestas, explicó IBOPE.
Pese a que todos los sondeos coinciden en que la gobernante logrará un segundo período en el Planalto, el PT lucha por asegurarle el triunfo en la primera vuelta, algo que hoy día parece imposible. Hasta hace poco tiempo, Rousseff parecía dirigirse sin problemas a la reelección, pero ahora enfrenta una reñida carrera en medio de una débil economía que sigue perdiendo impulso. Su popularidad ha estado disminuyendo este año debido a preocupaciones sobre una elevada inflación y sobre el crecimiento económico. El descontento aumentó desde las protestas callejeras del año pasado y un 70% de los consultados en julio deseaban un cambio.
Lo que preocupa al partido oficialista es el modesto crecimiento de la candidatura de la mandataria en la ronda decisiva del 2 de noviembre: en un "duelo directo" con el segundo candidato más votado, Rousseff sólo añadiría unos escasos tres puntos porcentuales al total de sufragios recibidos en la primera vuelta, mientras que Neves ampliaría su electorado en once puntos porcentuales. A su vez, Campos quien marcha tercero en la disputa con un 8% por ciento de las preferencias, recibiría en el balotaje 21 puntos porcentuales más. El discreto aumento del apoyo a la mandataria en una segunda ronda se debe principalmente a la gran cantidad de brasileños que afirman que "de ninguna manera" darán su voto a la actual presidenta. Rousseff no sólo es favorita en los comicios. Es también la aspirante con el más elevado índice de rechazo: un 36%, frente al 16% del candidato del PSDB y el 8% del líder socialista.
Según la columnista política Cristiana Lobo, del canal GloboNews, por ello el PT prepara una estrategia para reducir el rechazo a su candidata y conquistar votos en la clase media, especialmente en la metrópolis de San Pablo, el "corazón" económico del país, donde el índice de electores que descartan votar por el oficialismo llega al 49%. "En el análisis de petistas, hay en Brasil un rechazo a los políticos (de cualquier partido) y ello se refleja en forma acentuada en el PT. Por esto, la idea es que Dilma empiece a hacer actos de calle para acercarse a los electores", relató.
El índice de aprobación del Gobierno se mantuvo en un 31%, sin cambios frente al mes anterior, cuando el país fue anfitrión del Mundial de fútbol. El torneo fue considerado como un sorpresivo éxito logístico para el oficialismo, pero un duro golpe moral para los amantes del fútbol, ya que su selección fue eliminada en semifinales.
| Agencias DPA, Reuters y ANSA |


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