5 de enero 2016 - 00:00

Dilma I: pronostican caída del PBI del 3% este año

Dilma Rousseff
Dilma Rousseff
Río de Janeiro - La economía brasileña se contraerá casi un 3% este año tras sufrir en 2015 su mayor caída en los últimos 25 años (-3,71%), según las nuevas proyecciones de los analistas del mercado que divulgó ayer el Banco Central. De acuerdo con el primer sondeo realizado por el organismo emisor entre economistas del mercado, el PBI se contraerá este año un 2,95% y la inflación llegará al 6,87%. Las previsiones son peores que las realizadas en la última semana del año pasado, cuando los analistas esperaban una contracción del PBI del 2,81% en 2016 y una inflación del 6,86%.

Las proyecciones figuran en el Boletín Focus, una publicación semanal del Banco Central que incluye una encuesta realizada a un centenar de expertos de instituciones financieras privadas sobre el estado de la economía nacional. Aunque las previsiones para 2016 son pesimistas, éstas son mejores que las calculadas para 2015, año que terminó con una contracción económica del 3,71% y una inflación del 10,72%, la mayor en trece años. Además, pese a que la inflación cederá desde el 10,72% en 2015 hasta el 6,87% en 2016, en ambos años superará el techo máximo tolerado por el Gobierno. La meta de inflación del país es del 4,5% anual, con un margen de tolerancia de dos puntos porcentuales, lo que se acepta que llegue a un máximo del 6,5%.

Brasil terminó 2014 con una inflación del 6,41%, por encima de la de 2013 (5,91%) pero por debajo del techo del Gobierno. De confirmarse las proyecciones, además de sufrir la mayor caída desde 1990, cuando la economía se contrajo un 4,35%, el PBI encadenará dos años consecutivos de crecimiento negativo por primera vez desde 1948.

La economía brasileña acumuló este año tres trimestres consecutivos de crecimiento negativo y sufre con una inflación y un desempleo crecientes, así como con un déficit récord en las cuentas públicas, lo que llevó a dos agencias de calificación a retirarle al país el grado de inversión que lo garantizaba como buen pagador. Para intentar enderezar el rumbo, el Gobierno de Dilma Rousseff anunció un profundo ajuste fiscal, con reducción de gastos y aumento de impuestos, que inicialmente puede agravar más la situación y que no ha sido totalmente aprobado por el Congreso debido a la crisis política del país.

Agencias Efe, Reuters, Dpa y Afp

Dejá tu comentario