"La economía brasileña es hoy más fuerte, más sólida y resistente que hace algunos años atrás. Somos capaces de superar las actuales dificultades y avanzar en nuestro camino hacia el desarrollo", afirmó la mandataria brasileña, primera líder mundial en hablar en la gran cita de Naciones Unidas en Nueva York.
Rousseff indicó que su país se encuentra en un "momento de transición a otro ciclo de expansión económica". "La actual devaluación y presiones recesivas empujaron la inflación y una fuerte reducción de los ingresos impositivos", explicó, precisando que para responder a esta situación su administración "está equilibrando su presupuesto y redujo con fuerza el gasto público".
Golpeado por la peor crisis económica en años, que tiene al país en recesión y con el real en su valor más bajo de la historia, el Gobierno se vio afectado por graves casos de corrupción como el de Petrobras. "El Gobierno y la sociedad de Brasil no toleran ni tolerarán la corrupción. Los brasileños queremos un país en el que la ley sea el límite", sostuvo.
Con una cita del expresidente uruguayo José Mujica, la mandataria defendió la continuidad democrática.
"Me valgo de una reciente manifestación de mi amigo José Mujica, quien dijo: 'Esta democracia no es perfecta porque nosotros no somos perfectos, pero tenemos que mejorarla, no sepultarla'", planteó Rousseff, quien enfrenta pedidos de juicio político por parte de la oposición.
| Agencias ANSA y AFP |

